BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
Volumen CII Nº 212
Julio–diciembre 2024
Quito–Ecuador
BOLETÍN
DE LA ACADEMIA
NACIONAL DE HISTORIA
Volumen CII
Nº 212
Julio–diciembre 2024
Quito–Ecuador
ACADEMIA NACIONAL DE HISTORIA
Director Dr. Cesar Alarcón Costta
Subdirectora Dra. América Ibarra Parra
Secretario Ac. Diego Moscoso Peñaherrera
Prosecretaria Ac. Ingrid Diaz Patiño
Tesorero Dr. Claudio Creamer Guillén
Bibliotecario archivero Lcdo. Carlos Miranda Torres
Jefe de Publicaciones (e) Dr. Blas Garzón Vera, PhD
Relacionador Institucional Dr. Eduardo Muñoz Borrero
COMITÉ EDITORIAL
Dr. Blas Garzón Vera Presidente
Dr. Jorge Ortiz Miranda
Dra. Rocío Rosero Jácome
Dra. Libertad Regalado Espinoza
MSc. Bayardo Ulloa Enríquez
Dr. Wilson Gutiérrez Marín
Dr. Álvaro Mejía Salazar (alterno)
Dr. Sebastián Donoso Bustamante (alterno)
EDITOR
Dr. Blas Garzón Vera Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
COMITÉ CIENTÍFICO
Dra. Katarzyna Dembicz Universidad de Varsovia-Polonia
Dr. Silvano Benito Moya Universidad Nacional de Córdoba/CONICET- Argentina
Dra. Elissa Rashkin Universidad Veracruzana-México
Dr. Stefan Rinke Instituto de estudios latinoamericanos/ Freie Universität Berlin-Alemania
Dr. Carlos Riojas Universidad de Guadalajara-México
Dra. Cristina Retta Sivolella Instituto Cervantes, Berlín- Alemania
Dr. Claudio Tapia Figueroa Universidad Técnica Federico Santa María – Chile
Dra. Emmanuelle Sinardet Université Paris Ouest - Francia
Dr. Roberto Pineda Camacho Universidad de los Andes-Colombia
Dra. Maria Letícia Corrêa Universidade do Estado do Rio de Janeiro-Brasil
Dr. Roger Pita Pico Investigador Academia Colombiana de Historia-Colombia
Dr. Justo Cuño Bonito Universidad Pablo de Olavide-España
Dr. Héctor Grenni Montiel Universidad Don Bosco- San Salvador
Dr. Pablo Solórzano Marchant Univesidad Católica Silva Henríquez – Chile
Dr. Tomás Caballero Truyol Universidad del Atlántico – Colombia
Dr. Julio César Fernández Universidad Nacional Pedro R. Gallo – Perú
Dra. Laura Falceri Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
Dr. Jairo Bermúdez Castillo Universidad Sergio Arboleda – Colombia
Dr. Renato Ferreira Machado Facultad Salesiana de Porto Alegre – Brasil
Dr. Saúl Uribe Taborda Universidad Politécnica Salesiana – Ecuador
Dr. Juan Cordero Íñiguez Academia Nacional de Historia – Ecuador
Dra. Olga Zalamea Patiño Universidad de Cuenca
BOLETÍN de la A.N.H.
Vol. CII
Nº 212
Julio-diciembre 2024
© Academia Nacional de Historia del Ecuador
ISSN Nº
1390-079X
eISSN Nº
2773-7381
Portada: Figurillas de Valdivia
Fotografía tomada de: Smithsonian, National Museum of the American Indian
Diseño e impresión
PPL Impresores 2529762 Quito
landazurifredi@gmail.com
Marzo 2025
Esta edición es auspiciada por el Ministerio de Educación
Libro de distribución gratuita
GUAYAQUIL–EL FORTÍN DE LA PLANCHADA
Y EL ATAQUE CORSARIO HOLANDÉS
Nueva documentación que aclaran y destacan aún más
la defensa de la ciudad aquel año de 1624 
 
Carlos Bermúdez Marín
1
Introducción
Concluida en 1621 la tregua de doce años pactada entre Es-
paña y los Países Bajos (Holanda), Los Países Bajos extendieron sus
esfuerzos por lograr su definitiva independencia del reino de España
dirigiendo sus ataques con más determinación hacia América,lan-
zaron la ofensiva contra el imperio hispano-portugués en diversos
frentes, tanto en el Atlántico como en el Pacífico. El Príncipe Mauricio
de Nassau y los Estados Generales presentaron su activo apoyo a los
planes abrigados por la Compañía de las Indias Orientales para lle-
var la guerra a toda la costa occidental de Hispanoamérica, confor-
mándose la Compañía de las Indias Occidentales (en idioma
neerlandèsWest-Indische CompagnieoWIC).
La llamada Flota Nassau, la mayor flota holandesa que jamás
surcara las aguas del Pacífico de la América Española, compuesta de
once navíos de gran porte completamente armados y 1.650 hombres
tenía proyectos mucho más ambiciosos que las expediciones ante-
riores, su intención no era únicamente el comercio de contrabando
y adueñarse de los galeones transportadores de plata que navegaban
entre El Callao y Panamá o entre Acapulco y Manila, además de abrir
rutas comerciales a las buenas o a la fuerza contra el monopolio es-
1 Arquitecto de profesión. Investigador. Miembro correspondiente de la Academia Nacional de
Historia, Capítulo Guayaquil. Practica el arte de la maquetería ha realizado una serie de tra-
bajos tanto dentro del país como para el extranjero, trabajos de maquetas y deoramas que se
exhiben en el museo de Madrid. Expuso en deorama lo que fue Guayaquil del año 1738-redirle
un homenaje al sabio Pedro Franco Dávila, trabajo que se exhibe en el Museo de Ciencias
Natur ales de Madrid.
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pañol que tenía con América, aspiraba tomar posesión de territorios
en el Nuevo Mundo.
La"Guerra de Guayaquil"como se menciona en documentos
de la fecha, dan cuenta de la importancia que tuvo la ciudad de San-
tiago de Guayaquil en los planes de posesión de territorios por parte
de Los Países Bajos. En las dos ocasiones en que se enfrentaron con-
tra los guayaquileños, aunque la ciudad quedó prácticamente que-
mada y con muchos muertos y heridos y su economía afectada, fue
considerada como la primera batalla terrestre de importancia en la
América española y marcó el inicio del fin de la Flota Nassau que no
pudo rendir la ciudad, teniendo numerosos muertos y heridos ter-
minaron por retirarse de estas tierras, dirigiéndose hacia México fi-
nalmente sin mayores resultados positivos tuvieron que regresarse
a su puerto. Un detalle importante no sólo era la destrucción de los
astilleros de Guayaquil donde se construían los navíos de Guerra del
Virreinato del Sur, era también destruir el flujo comercial que existía
por este puerto importante del Virreinato. 
La presencia holandesa en América cubrió todo el Conti-
nente y dejó dos claves colonizadoras importantes en Nueva Ho-
landa y Brasil. Sus corsarios azotaron la costa del Pacífico, donde
intentaron varias veces establecer asentamientos definitivos. Su ac-
ción más perdurable fue, sin embargo, la realizada en el Caribe,
adonde llegaron atraídos por el triple motivo de explotar las salinas,
asaltar las flotas y los puertos españoles, y organizar una buena red
de contrabando.  
La Poderosa Flota de los Países Bajos comandada por el al-
mirante Jacques L'Hermite (Jacob Heremite) enviada hacia el virrei-
nato del Perú, dirigió su ataque a la ciudad de Guayaquil por dos
ocasiones, los guayaquileños defendieron la ciudad aunque estaban
en desventaja tanto en armas como en gente de guerra, los pocos ci-
viles y soldados lograron vencer a la tropa atacante.   
Mucho se ha escrito de este episodio de la historia, todo ba-
sado en los pocos documentos que se han logrado encontrar, sin em-
bargo, muchas incógnitas y vacíos en la información publicada
hacían entrever que faltaba mucho a saber lo que realmente ocurrió
durante estos dos ataques a la ciudad de Guayaquil. 
Carlos Bermúdez Marín
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En el año 2011 presenté una exposición con una serie de
dioramas que elaboré para contar este episodio, publicando un pe-
queño ejemplar basándome en diversas fuentes contemporáneas, me
pareció que este episodio de guerra y defensa no se había destacado
real mente en su justa dimensión porque se resaltaban pocos detalles
del esfuerzo de los defensores. La exposición la llevé a diversas ins-
tituciones y museos dando una breve charla con video documental
incluido. 
La acogida fue muy buena, pero algo faltaba y me propuse
averiguar más datos que pudieran completar algunos vacíos de lo
ya publicado así que me puse a revisar una serie de documentos de
los Archivos de Indias que se encuentran escaneados en la red, me
propuse tres objetivos, uno era averiguar si existía en aquel año la
defensa que se le llama La Planchada como tal ya que las referencias
publicadas por el momento en los libros de historia por autores con-
temporáneos indican que para la fecha del año 1624 no existía, que
esta defensa o fortín se lo construyó recién en 1647, por lo cual en
mis charlas y en el diorama que mostraba este fuerte o baluarte reci-
bía comentarios de que no era correcto porque el fortín o Planchada
no existía en aquel año y que recién se la construyó en el año 1647.
  Segundo objetivo en mi investigación era hallar documentos
de primera mano o fuente primaria referentes a este episodio de gue-
rra, fui rastreando en los Archivos de Indias, nombres, probanzas di-
versas, fechas, documentos varios, partes o informes de guerra de la
época no solo del sector sino de documentos varios escaneados de
Guatemala, México, Perú, siendo una tarea de mucha paciencia, no
conociendo de cómo transcribir o leer documentos cuyos textos por
la forma de escritura propias de la fecha eran complicados de desci-
frar no conociendo de paleografía y resultando muy costoso pagar a
alguien por el trabajo de transcribir a veces documentos que nada
relacionaban con el tema a investigar. En esos momentos recordé las
clases de taquigrafía dadas en el colegio e intenté ver si lograba in-
terpretar ciertos rasgos de escritura con estos documentos y fue así
como logré ver lo fácil que era leerlos, así se me abrió el campo de
investigación y me di cuenta que podían existir documentos que re-
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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lataban detalles de esos dos ataques a la ciudad de Guayaquil ocu-
rridos en el año de 1624.
El tercer objetivo que me fijé fue tratar de hallar los nombres
de aquellos 190 defensores que describen las pocas publicaciones
que lo dicen, tratar de hallar sus nombres, y el nombre del sacerdote
de la Orden de San Agustín ya que en crónicas publicadas, se men-
ciona que en pleno fragor de la segunda batalla aquel 6 de junio se
vio erguido con la cruz en mano alentando a la tropa defensora gua-
yaquileña a no rendir la ciudad quedando en el folclor como si fuera
el santo San Agustín en persona que se apareció ya que el ataque fue
el día de la fiesta del santo.
Fue una tarea ardua, de mucho cansancio por las horas de
leer y transcribir una serie de documentos que muchas veces luego
de leerlos no aportaban nada referente al tema, probanzas y cartas
diversas, aunque hallé valiosa información de otros asuntos referen-
tes a la ciudad y sus habitantes que serán publicadas en una segunda
parte de esta investigación, fui rastreando nombres, fechas, autori-
dades, cuentas y partes de guerra, testamentos, etc. hasta que em-
pecé a ver claros en unas pocas referencias dadas en algunas
probanzas y me fui adentrando en lo que hoy es el motivo de esta
presentación de lo investigado. 
Logré dar con documentos importantes y en esta publicación
las estoy dando a conocer para que quien desee pueda revisar direc-
tamente las fuentes que dan cuenta de este episodio de historia de
nuestra ciudad de Guayaquil. 
Lo que se leerá a continuación resalta aún más lo ocurrido
aquel año de 1624. 
Aunque no logré en todo el tercer objetivo, pude hallar los
nombres de muchos de los defensores que estuvieron en las barrica-
das y trincheras. Logré dar con el nombre no solo del sacerdote de
la Orden de San Agustín sino de todos los principales sacerdotes de
las diversas órdenes religiosas de la ciudad, todos ellos y sus secula-
res estuvieron en las trincheras junto a los soldados, destacando la
acción de los defensores junto a los criados, los civiles, los negros
sean libres o al servicio de los de la ciudad, todos conformaron un
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solo frente contra el enemigo que desembarcó en la ciudad a atacarla,
los atacantes eran corsarios al servicio de los Países Bajos (Holanda)
eran soldados entrenados, era tropa armada que desembarcaron con
banderas, tambores, pífanos, no eran los típicos piratas en desorden,
era tropa disciplinada y muy bien organizada que intentaron rendir
la ciudad. Se peleó bravamente. 
El principal objetivo de mi búsqueda se vio cumplido al ha-
llar la documentación donde se menciona la construcción de lo que
hoy llamamos “el fortín de La Planchada”, documentos que la men-
cionan inicialmente como una palizada que sobresalía al río y dan
detalles de ella, otro documento muy aclaratorio es del año 1628
donde el corregidor, capitán Francisco Navarrete, quien también es-
tuvo en las trincheras durante esos ataques del año 1624, da cuenta
de “las prevenciones de defensas que se están implementando contra
nuevos posibles ataques”, y que, siendo corregidor ha construido
"una planchada en forma de castillo" dando sus detalles, posiblemente
es lo que indica en otro documento donde menciona que hizo un cas-
tillo al que llamó San Francisco. Pero este documento del año 1628
ya despeja aquella duda, efectivamente la Planchada o fuerte como
hoy se le llama existió mucho antes de lo que describen las crónicas
actuales. 
Estos diversos documentos y cartas de la fecha sus fuentes y
que se los puede ver totalmente en la red los indico en la presente
investigación, he transcrito partes importantes de los mismos en una
publicación con muchos detalles indicando las fuentes primarias di-
rectas a ser consultadas en los Archivos de Indias. 
Cabe destacar un comentario particular, la sorpresa de ver
que, cuando se menciona o publica acerca de este episodio de guerra,
se suele destacar mucho más a los atacantes que a los defensores,
cuando lo que se debe destacar es lo que fue la defensa, a los defenso-
res. Escuché que existe el proyecto de erigir un monumento a un pirata
para ser ubicado en medio del fortín de La Planchada, eso es realmente
sorprendente, espero particularmente se deseche ese proyecto en cam-
bio se ubique un monumento a los defensores de la ciudad. 
  
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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Esta publicación es en memoria y respeto a los que murieron
y sobrevivieron en la defensa de la ciudad de Guayaquil. 
 Los principales nuevos documentos que presento en esta
investigación constan como “Fuentes” al final del artículo. Cabe se-
ñalar que en las notas transcritas, en lo posible se respeta la redacción
y ortografía original.

Guayaquil, 1624
El Fortín de La Planchada y el Ataque Corsario Holandés
(Breve resumen)
 
En el año 1624 había una guerra declarada entre Los países
Bajos (Holanda) y España, ya existían ataques que llegaron hasta la
América española por el lado del Océano Atlántico y escaramuzas
de algunos corsarios por el lado del Pacífico, preparando el terreno
de información, una gran flota corsaria al servicio de Holanda ar-
mada por el príncipe Mauricio Nassau y comandada por el experi-
mentado comandante Jacob L`Hermite (Jack Hermite) fue dirigida
con destino atacar el virreinato del Perú. La flota compuesta de sol-
dados y un gran armamento llegó hasta Brasil y siguió rumbo hasta
el extremo sur cruzando el estrecho de Cabo de Hornos, la flota en
toda su trayectoria tuvo serios inconvenientes por falta de comida y
agua así como el mal del escorbuto que también afectó a su coman-
dante L`Hermite.
En aquellas fechas el servicio de espionaje y correo español
era muy efectivo, desde el inicio de la conformación de la Flota Nas-
sau las noticias ya se conocían en España y mucho antes de que lle-
gara a estas costas de América la próxima llegada y de cuánto
armamento y buques se componían. Centrándonos en el motivo de
esta investigación en el virreinato del Perú se mantuvo la alerta cons-
tante, se conocía de la próxima llegada del enemigo. 
Cuando se avistaron las naves corsarias en camino, sector de
Chile, el virreinato del Perú había dado las órdenes de preparar lo
mejor posible las defensas.
Carlos Bermúdez Marín
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La Real Audiencia de Quito estaba al tanto de las noticias
y en constante correos con el corregidor de la ciudad de Santiago de
Guayaquil se organizó lo mejor que se pudo con los escasos recursos
y armas que se disponía, La Flota Nassau llegó y el Puerto del Callao
se vio bloqueado por la flota corsaria, los corsarios intentaron tomar
posesiones en tierra pero fueron impedidos por las defensas del
Puerto. Detalles de esta travesía desde Holanda de los corsarios y el
ataque al Puerto del Callao así como los próximos dos ataques a la
ciudad de Guayaquil se lee en la bitácora conocida como el Diario
de Adolf Decker, un oficial de la Flota Nassau que lo tradujo del
neerlandes al idioma alemán y fue publicado en 1626. 
La Flota Nassau se vió impedida de desembarcar pero envía
naves alrededor con destino a atacar enclaves principales y tratar de
tomar alguna posesión de tierra. En mi investigación publicada se
describen muchos detalles que en este breve informe no se podría
narrar completamente pero pueden ser leídos en la versión impresa.
El almirante L`Hermite para ese momento ya no dirigía la
Flota, se hallaba muy grave por el escorbuto, asumiendo el mando
el almirante Gheen Huygen Shapenham.El almirante L`Hermite fa-
llecerá el 2 de junio. 

Guayaquil contra el primer ataque de los corsarios el día 6 de junio
Conocedores de que en la ciudad de Guayaquil existía un
buen botín para ser tomado, se destina dos grandes navíos con tropa
disciplinada e inclusive armamento extra para entregar a los esclavos
para ganarlos a su causa ofreciéndoles libertad si pelean contra los
españoles a favor de ellos. 
En la ciudad de Guayaquil se prepararon rudimentarias de-
fensas porque no se disponía de mayores recursos, se abrieron y des-
pejaron varios esteros, se hicieron barricadas y algunas trincheras,
se tenía construida una rudimentaria defensa por el sector del cerro
Santa Ana, era un palenque de troncos“bien amarrados”y con forma
de media luna que sobresalía el río, esta es la que en 1628 se la refor-
zará de piedras y se conocería hasta hoy como el “Fortín de La Plan-
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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chada”. Por el sector de la hoy esquina de las calles Loja y Malecón,
donde en esta fecha se ha construido un tramo de la aerovía, se tenía
en aquel año 1624 un puesto de guardia o rudimentario fuerte de
maderos, se disponía de poco armamento que no pasaban de 70 es-
copetas en buen estado y el restante en total de 190 escopetas muchas
en muy mal estado y dos pequeños cañones manuales o versos como
se los denominaba, uno de ellos por lo viejo llegó a estallar al primer
tiro, hiriendo a los artilleros.  
El corregidor era el general don Diego de Portugal y Botti,
experimentado hombre de armas quien esperó la llegada que se
sabía estaban en camino los corsarios. En la Isla Puná aparecieron de
sorpresa y desembarcaron los corsarios el día 2 de junio de 1624, di-
ferente a lo que se narra en publicaciones contemporáneas, la docu-
mentación que presento en la versión impresa como libro, indican
que los corsarios tenían la orden de respetar a los nativos, no que-
maron en su desembarco ninguna vivienda de ellos, querían se les
sumaran contra los españoles. Hicieron prisioneros a los pocos sol-
dados y civiles españoles así como al sacerdote de la Isla un anciano
a quien retuvieron con maltratos pero parece indicar la documenta-
ción que en un primer momento no lo mataron pero si lo trataron
muy mal. 
Lo torturaron cruelmente hasta matarlo pero parece indicar
la documentación que fue luego del ataque a la ciudad antes de su
retirada de la Isla Puná. 
Conocedores por los interrogatorios a los prisioneros espa-
ñoles y algunos esclavos negros a quienes no los torturaron pero los
tenían prisioneros igualmente, la ciudad estaba por celebrar el Cor-
pus Cristi el día 6 de junio, fiesta de mucha importancia para los es-
pañoles y se propusieron atacar ese día esperando encontrar las
defensas desprevenidas, pero fue un grave error, los de la ciudad
cada cual estuvo en sus trincheras y puestos indicados por el corre-
gidor y sus capitanes. De la ciudad se habían evacuado a las mujeres,
niños y ancianos, así como la recaudación del dinero que se iba a en-
viar a México y de ahí a España, los corsarios conocían de ese botín
y estaban dispuestos a conseguirlo.  
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Los corsarios se embarcan en grandes canoas o bajeles a eso
de las 5 de la tarde del día 5 de junio y por la noche y madrugada
navegan hacia Guayaquil. Estando cerca, los centinelas de la ciudad
han divisado su llegada y encienden las fogatas y dan disparos al
aire alertando a la ciudad.  
La batalla se da apenas aclara el día a eso de las 6 de la ma-
ñana, son tantos los corsarios que los defensores aunque intentan
frenar el desembarco logrando matar a muchos, no logran impedir
desembarquen, los de la ciudad se ven obligados a retroceder hasta
la Plaza de Armas, hoy sector Plaza Colón, todos los sacerdotes y se-
culares se encuentran junto con los que defienden la ciudad, el co-
rregidor y todos los capitanes y gente de armas y civiles logran
atrincherarse en la Plaza de Armas defendiendo la Iglesia Mayor que
se hallaba para ese año en lo que hoy es el Museo del Bombero Ecua-
toriano, a diferencia de lo que se ha publicado contemporáneamente
que la Iglesia Mayor no se hallaba aún en los bajos del cerro; esta
nueva documentación indica con detalles que inclusive se abrieron
sus troneras por donde dispararían los defensores. 
Los corsarios desde sus lanchas cañoneras disparan contra
la ciudad luego, con pausa de esos disparos, la tropa corsaria avanza
en formación militar en filas de tres porque las calles son estrechas,
van con tambores y pífanos y enarbolando sus banderas, pero come-
ten el error de ir quemando todo lo que encuentran provocando ellos
mismos sin querer un caos de fuego que terminaría por cercarlos, La
batalla se da inclusive cuerpo a cuerpo, los corsarios ante el caos del
fuego y el valor de los defensores retroceden en franca huía abando-
nando armas, espadas, tambores, corren perseguidos por los defen-
sores de la ciudad, se lanzan al río intentando llegar a sus lanchas
en un completo caos, se embarcan como pueden, algunos se aglo-
meran tanto en las primeras lanchas que ante el riesgo de ser volca-
das, sus propios compañeros les acuchillan las manos para que se
suelten y lograr alejarse lo más pronto posible…la batalla concluye,
fue un ataque que duró algo más de tres horas, la ciudad no fue ren-
dida pero la quemaron en casi un 80 %. 

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Los corsarios regresaron con muchos malheridos hacia la Isla
Puná, cuando se retiran de la Isla Puná embarcaron a los prisioneros
españoles y a los pocos negros esclavos, se llevan uno de los cuatro
galeones que estaban llenos de mercaderías listos a partir hacia
Nueva España a esos tres galeones que saquearon y que no pudieron
llevase los queman; uno de estos galeones era del corregidor Diego
de Portugal. Antes de partir quemaron las chozas y todo lo que pu-
dieron en la Isla Puná, no hubo cooperación de los nativos a su
causa… 
En alta mar los corsarios atan de dos en dos por las espaldas
a los prisioneros españoles que no pasaban de 13 o 14 y los arrojan
al mar para que se ahoguen. Y regresan maltrechos hacia donde se
encuentra la flota mayor bloqueando el Puerto del Callao. 

Levantamiento del Bloqueo al Puerto del Callao
Segundo ataque a Guayaquilel amanecer del 27 de agosto, víspera
de la fiesta de San Agustín
Ante la imposibilidad de tomar el Puerto del Callao y las
pocas reservas de agua y alimentos así como la grave enfermedad
del escorbuto que diezmaba a la tropa, el almirante Shapenham or-
dena levantar anclas y retirarse rumbo hacia el norte,expresamente
a tomar la ciudad de Guayaquil y luego proseguir tratando de des-
truir todo lo que se podía hallar en las costas y encontrar la flota del
transporte de oro español. Conocedor de que aún Guayaquil no
había enviado la recaudación de oro, iría por ella y vengar la anterior
derrota de su tropa.
La flota Nassau hacen escala en el sitio denominado Ancón
(Perú). Luego se dirigió hacia la Isla Puná.
Entre tanto, desde Quito, Cuenca, Riobamba llegaban a Gua-
yaquil tropa enviada por la Real Audiencia de Quito, La tropa en-
viada desde Quito era dirigida por el comandante general don
Fernando Ordóñez de Valencia, quien, en ese momento cumplía la
función de corregidor de Quito, antes de su llegada con la tropa a la
ciudad, en Guayaquil algunos capitanes de los principales entre ellos
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el maesse de campo don Toribio de Castro Guzmán y su hermano el
capitán o general como también lo refieren los documentos, tuvieron
serias diferencias contra el corregidor don Diego de Portugal, estos
capitanes habían perdido mucho durante el ataque y destruidas mu-
chas de sus propiedades y barcos. Pero hay que indicar que el corre-
gidor don Diego de Portugal procedió en una buena defensa de la
ciudad a pesar de los pocos recursos en armas y tropa inclusive es-
tando en primera línea enfrentando a los enemigos a punto de ser
agarrado peleó y logró que los corsarios no lograran rendir la ciu-
dad.
La Real Audiencia de Quito al conocer estas desavenencia y
que ya la autoridad no era acatada por algunos capitanes de la ciudad
de Guayaquil, previniendo más altercados, ordenó que el corregidor
de Quito el general don Fernando Ordóñez de Valencia asumiera mo-
mentáneamente el cargo de corregidor de Guayaquil y que el corre-
gidor de Guayaquil, don Diego de Portugal, se traslade a asumir
momentáneamente el corregimiento de Quito hasta que regrese el ge-
neral Ordóñez. Este es un detalle importante que los nuevos docu-
mentos aportan a la historia de nuestra ciudad, quien dirigió la
defensa contra el segundo ataque de los corsarios a Guayaquil, fue el
comandante general y designado corregidor de Guayaquil, don Fer-
nando Ordóñez de Valencia. 
Extracto de una carta enviada por el Presidente Antonio de
Morga a Su Excelencia el rey:

Señor
En las ocafiones que he podido y dado quenta a Vuestra Majestad de
lo subcedido con la armada olandesa que este año parescio en esta mar
del sur por dos veses rechazado en la ciudad y puerto de guayaquil de
este distrito la primera por el mes de junio con dicha esquadra y la se-
gunda por agosto con todos los navios y fuerza de su armada, con
quien se an tenido los subcesos desta y (...) ynformado por la relacion
ques con esta (...)
La ciudad la (...) gobernaba don fernando ordoñez de valencia teniente
de capitan general del virrey y otros capitanes que el presidente de la
audiencia abia ynviado a la ciudad de guayaquil sacando de ella al co-
rregidor don diego de portugal por diferencias y encuentros graves
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y el ataque corsario holandés
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que avia tenidocon personas de la dicha ciudad que inpedian a la aten-
der ( que impedían atender ) a la fortificacion y defensa della con la
conformidad y cuidado que convenia. De la gente de la ciudad en ella
avia en esta ocassion asta 35 personas para tomar armas porque todos
los demas estavan rretirados la tierra adentro con sus haciendas y es-
tancias y no acabavan de bolver a la ciudad a la poblacion y defensa
della…
2


La alerta es general en la ciudad de Guayaquil y se imparten
órdenes para ladefensa contra un nuevo ataque. 
En juntas de guerra en el Cabildo se ordena tácitamente que
nadie que esté apto para empuñar un arma y que no disponga de un
salvoconducto pueda abandonar la ciudad, se envían cartas a la Real
Audiencia de Quito informando que se requiere de más armas y mu-
niciones así como soldados, se viene la flota entera de los enemigos.
El general y corregidor don Fernando Ordóñez de Valencia
ante la poca cantidad de armamentos dispone se elaboren picas y ro-
delas., en su informe o parte de guerra enviado luego a La real Au-
diencia de Quito da cuenta de las prevenciones que se hicieron y
menciona al Palenque que según indica el documento ordenó ha-
cerlo, lo mencionan los testigos en detalles, es decir, el futuro cono-
cido como Fortín de La Planchada.
En Quito nueva tropa de refuerzo se está reuniendo a enviar
pero como se verá más adelante no llegarán a tiempo contra el nuevo
ataque.
Entre las diversas prevenciones, se acuerda por orden del co-
rregidor el general don Fernando Ordóñez de Valencia, que se lleve
a la Plaza de Armas, en varias casas quehabía en dicha Plazay en la
Iglesia Mayor, la cantidad posible de bastimentos como son: queso,
bizcochos, vino, agua y otros, así también de que se almacene allí la
pólvora y municiones.Da la orden de que se saque de las otras casas
todo lo que sea útil a los corsarios.
2 ES.41091.AGI/23.12.5.16.7//QUITO,10,R.11,N.154Archivo General de Indias."Ataque de la
armada holandesa". Parte de la Carta de Antonio de Morga, Presidente de la Real Audiencia de
Quito. a S.M. fecha 20 de septiembre de 1624, enviando relación de lo sucedido en Perú por la
entrada de la armada holandesa y en particular los ataque que hizo a la ciudad y puerto de
Guayaquil. El documento es de 28 páginas.
Carlos Bermúdez Marín
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Se ha ordenado que todos sin excepción, al escuchar la orden,
de darse, se retiren hacia la Plaza de Armas donde se concentrará la
tropa y civiles para enfrentar a los corsarios. Pero, si no se da esa
orden de retirarse, la tropa debe mantenerse en las trincheras desig-
nadas, nadie debe retroceder si no se da esa orden.
En barcos ("botiquines" y balsas)de propiedad del capitán
Toribio de Castro y Guzmán bajan hacia la ciudad gente de los puer-
tos de Quilca y Babahoyo.
3
Otro importante acuerdo de la junta de guerra, es levantar
una última retirada en lo alto del cerro San Lázaro, como ya indiqué
anteriormente, en aquel entonces los cerros San Lázaro y el Del Car-
men eran conocido con un sólo nombre, San Lázaro, el sitio exacto
de esta última retirada por el momento desconozco, pero por la dis-
tancia que mencionan los testigos en la documentación que baso esta
investigación, debe haber estado en la cima del cerro Del Carmen,
más cerca del lado hacia la Plaza de Armas.
Esta última retirada será el sitio donde se reagrupará la tropa
y civiles en caso de que la ciudad no pueda resistir la carga de los
atacantes y deban retroceder aún más y desde aquella última retirada
se espera, en caso de caer la ciudad en manos de los enemigos, hacer
escaramuzas y acosar a los enemigos e impedirles su estadía. Conti-
núo buscando documentación pero por el momento no me es posi-
bleprecisar con la que hasta el momento he encontrado, el sitio de
esta última retirada, Una mención la da los informes de la fecha, e
indican los protagonista que la última retirada estaba ubicada en el
cerro que llaman San Lázaro que "...es a una quadra ariva desta plaza
de armas...". Se ordenó llevar y almacenar bastimentos, bizcochos,
agua, vino, queso, etc. a esta última retirada.
(
...) ordenó(el general Ordóñez)que las municiones y bastimentos de la
ciudad se pusieran en la plaza de armas y parte del cerro san lazaro en caso
de que el enemigo se apoderase de la ciudad y la plaza de armas, retirarse
al cerro san lazaro para de alli darles al enemigo asaltos convenientes para
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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3 (Certificaciones del general Fernando Ordoñez de Valencia, corregidor de las ciudades de Quito,
Guayaquil y Puerto Viejo, en favor de Toribio de Castro Guzmán. 3 de abril de 1626-
ES.41091.AGI/23.12.5.24.12//QUITO,31,N.16-Archivo General de Indias).
impedirles la estadia en la ciudad por el riesgo de que avancen hacia las
haciendas...
4
Desde el Callao hacia la Isla Puná demoraron diez días; atra-
paron un navío que era de Guayaquilal, interrogaron a los prisione-
ros enterándose que aunque había llegado tropa de refuerzos a la
ciudad no superaban a los corsarios y que la recaudación de oro aún
se hallaba en ella (lo indica el prisionero Phelipe Canobillo).
Isla Puná
Día 25 de agosto, casi a la medianoche,los corsarios se han
presentado en la Isla Puná.
Más de treinta lanchas de los enemigos se acercaron a la Isla,
ocho de estas lanchas traen en sus proas cañones y con ellas desem-
barcaron tropa tomando la isla sin mucha resistencia ya que en ella
no había mayor grupo de gente o soldados.Menciona uno de los pri-
sioneros que al desembarcar no hallaron gente en el poblado, se ha-
bían retirado tierra adentro, aunque se retuvieron algunos pocos
nativos y negros, procedieron esta vez de primera a quemar las pocas
casas del poblado, llegaron los corsarios ya decididos a influir el te-
rror para doblegar a la gente.
Una vez tomada la Isla, los navíos mayores se acercaron a
ella.Don Lorenzo Tomalá quien aún se encuentra en la Isla Puná, es-
cribe carta y la despacha urgentemente, aquel día25 de agosto, la
lleva un nativo en una canoa hacia Guayaquil informando lo ocu-
rrido, en ella da cuenta de la fuerza que trae el enemigo, armas, na-
víos, etc.,Entre tanto, él con alguna gente suya observapara tratar
de obtener mayor información y en algún momento del siguiente
día, es decir temprano seguramente antes del mediodía del 26 de
4 Fray Gonzalo de Briviesca, Prior y Vicario Provincial de la Orden de San Agustín."Informa-
ciones de oficio y parte: Fernando Ordóñez de Valencia, general". fecha de iniciado el informe
30 de septiembre de 1624.QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias.Todos los testigos indi-
can lo mismo, además mencionan que las balas y cuerdas de reserva que era poca, se reunieron
en la Plaza de Armas.
Carlos Bermúdez Marín
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BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
agosto se embarca en unos pequeños navíos y sale con un reducido
grupo de su gente rumbo hacia Guayaquil a reforzar la defensa.
La canoa que lleva la carta hacia Guayaquil a fuerza de un
pequeño velamen y a remos llegará entre las once y las tresde la ma-
drugada entre el 25 y el 26 de agosto.
Gente de los corsarios está esperando la oportunidad para
poder escaparse de sus jefes y desertar. La vigilancia es severa.
Nueve de ellos lograrán de alguna manera entenderse con uno de
los criados negros capturados en la isla, él les ayudará a escapar y
llegar a Guayaquil entregandose en deserción luego del 27 de agosto.
El Almirante Shapenham ordena que se interrogue severa-
mente y con tortura a los prisioneros acerca de la situación de la ciu-
dad de Guayaquil,sus defensas, tropas, etc.
Sealista la tropa y embarcaciones que atacarán la ciudad.
DisponeShapenhamque el día siguiente 26 de agosto salga hacia la
ciudad la tropa de asalto, sonmás de seiscientos corsarios, divididos
en seis compañías y gente de mar, al mando de esta tropa de ataque
está el capitán Jean Claude de Gubernat,tercero al mando de la flota,
es decir el contralmirante.
En esta tropa que atacará la ciudad se encuentra el soldado
francésPhelipe Canobillo, quien será uno de cuatro capturados y
que dará detalles de los hechos sucedidos a la tropa que asaltó la ciu-
dad. El prisionero, en su declaración, confirmará cómo cayó herido
de gravedad elcapitán Jean Claude de Gubernat.
Para el ataque a la ciudad de Guayaquil, los corsarios irán
en dos fragatas de dos gavias cada una, en documentos enviados por
los defensores mencionanque eran"grandes", tres navíos medianos,
dos galeras y cuatro galeotas, en total once embarcaciones. Todas las
naves llevaban entre dos y tres banderas cada una y estaban armadas
de cañones Las embarcaciones de menor porte además de remos te-
nían "velas latinas"
5
"...los que atacaron la ciudad eran de los mejores que
había en la flota..." "...en la isla puna aguardaban seiscientos hombres, entre
5 Informaciones de oficio y parte: Fernando Ordóñez de Valencia, general" año 1624-
ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51.
ES.41091.AGI/23.12.5.16.7//QUITO,10,R.11,N.154Archivo General de Indias.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
391
ellos de guerra, oficiales, marineros, calafacetes, etc.pocos soldados quedaron
en la isla, y que había muchos enfermos..."
6
La tropa de asalto inicia su navegación hacia Guayaquil a
eso de las cinco de la tarde del día 26 de agosto, es la hora adecuada
porque antes la marea saliente no permite navegar rápidamente.
De acuerdo a la documentación encontrada, puedo asegurar
que al que fue corregidor de Quito, don Fernando Ordóñez de Va-
lencia, destinado a Guayaquil para asumir el corregimiento de dicha
ciudad, no lo volvieron a restituir al corregimiento de Quito, lo de-
jaron encargado de Guayaquil y Portoviejo hasta que se destine un
nuevo corregidor de Guayaquil y Portoviejo.
Amanecer del lunes 26 de agosto de 1624
Medianoche del día 25, amaneciendo al 26 de agosto, llega
el nativo que en canoa lleva carta del cacique don Lorenzo de Tomalá
para el corregidor de Guayaquil teniente general don Fernando Or-
dóñez de Valencia alertando lo ocurrido y la entrada de los enemigos
a la Isla Puná.
La carta es traída por el centinela, alférezdon Domingo Na-
varrete Argote, quiense dirige inmediatamente hacia la ciudad a dar
cuenta de la llegada de la carta y entregársela al corregidor. En el tra-
yecto hacia la ciudad se encuentra con otros centinelas, entre ellos
Lucián Segundo, en aquella noche se da el santo y seña y el alférez
muestra la carta que lleva al corregidor indicando que se está aler-
tando de la llegada del enemigo, Lucián Segundopermite a Nava-
rrete ir a la ciudad.
La noche del 25al 26 (amanecer del 26 de agosto)fue enviado con otros
soldados a las garitas a Lucian Segundo siendo este testigo, en contra-
ronda se encontraron en el camino y habiendose dado el nombre del
santo benia por el general le dijo a Lucian Segundo como habia llegado
6 parte de lo dicho en el interrogatoriodado al capitán Joan Enrique Conanbut “Interrogatorio
a Felipe Canobillo, francés" 29 de agosto de 1624.QUITO,10,R.11,N.153. Archivo General de
Indias. 12 pp.
Carlos Bermúdez Marín
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un indio de la puna a avisar que el enemigo habia entrado en la puna.
Lucian Segundo le entrega la carta al testigo quien va al general y la
entrega como a las tres de la mañana y aviendola leido vio el testigo
como Don Lorenzo Tomala le daba aviso de la entrada del enemigo el
domingo antes(el día 25)el testigo vio que el general se levanto de su
cama y salio a la plaza de armas...
7
La alerta de la noticia ha corrido antes de las tres de la ma-
ñana, ya hay algunos civiles y autoridades principales de la ciudad
a quienes les ha llegado la noticia de la carta enviada desde la Isla
Puná y han acudido aquella madrugada con antorchas y armas en
mano hacia la casa de corregidor General Ordóñez de Valencia.
(...) a las once o doce de la noche se entero que habia llegado nuevas
del enemigo y se dirigio a la casa del general y supo que lorenzo To-
mala en un papel le comunicaba la entrada del enemigo, ayudo a llevar
los bastimentos a la Plaza de Armas y al cerro..."
8
El general dispone inmediatamente en aquella muy oscura
madrugada la alerta y que la tropa se reúna en la Plaza de Armas,
hace llamar mediante el toque de campana a la tropa y civiles para
la defensa.
Al toque de la campana de la Iglesia Mayor civiles y tropa
acuden con sus armas y algunos con antorchas a la Plaza de Armas
(la Plaza de Armas de ese año era la actual Plaza Colón).
El corregidor da la noticia y ordena prepararse, no se conoce
si los enemigosya están en camino en ese instante y pueden presen-
tarse al amanecer del día 26. Si tomamos en cuenta que la carta llegó
a la medianoche, de haber iniciado el avance de los enemigos, los de
7 Parte del testimonio dado por el alférez don Domingo Navarrete Argote de 37 años de edad
de la compañía de soldados del capitán Joan Enrique Conanbut."Informaciones de oficio y parte:
Fernando Ordóñez de Valencia, general". 30 de septiembre de 1624.QUITO,50,N.51. Archivo Ge-
neral de Indias.
8 Parte del testimonio dado al escribano en Guayaquil, del testigo capitán Don Joan de Billacorta
(Villacorta), vecino encomendero de la ciudad de Puerto Viejo (Portoviejo), edad 27 años. (In-
formaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-
ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias.
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y el ataque corsario holandés
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la ciudad saben que antes de las seis de la mañana estarían frente a
la ciudad.
Los capitanes y tropa son urgentemente dispuestos en sus
puntos establecidos y se preparan las defensas en las trincheras,
están atentos de la llegada del enemigo de presentarse aquella ma-
ñana del 26. Se les reparte las municiones y pólvora.
Aquella madrugada del día 25 al 26 de agosto, a los civiles
se les ordena que se reúnan en la Plaza de Armas con sus armas dis-
ponibles y traigan todos los bastimentos que puedan llevar. Ningún
civil no apto para pelear debe quedar fuera de la Plaza de Armas.
Al maese de campo, don Toribio de Castro se le ordena que
disponga más tropa en las dos bocacalles principales de la ciudad y
que ninguna persona salga de la ciudad, todos deben estar atentos
y listos para defenderla. También se ordenó que "...la pólvora que se
almacenó se lo hiciera en cartuchos de a libra y a media libra tanto para la
infantería como paralas dos piezas de artillería..."
9
La Iglesia Mayor, la única aún en pie, ya que las otras habían
sido quemadas en el anterior ataque, es la mayor trinchera donde se
reunirá a la tropa y civiles.
La tropa más numerosa que llegó a la ciudad de Guayaquil
era la del capitán Joan Enrique Conanbut, de edad de 60 años"poco
más o menos", estaba compuesta de cien soldados, varios son enviados
hacia Las Atarazanas y resguardar el sitio apostados en una trinchera
que también se había levantado en el lugar. El capitán Joan Enrique
Conanbut permanece por orden del general Ordóñez en la Plaza de
Armas con gran parte de sus soldados, entre los que se encuentran
en la Plaza de Armas, están los soldados Joan Sánchez de Losmos de
20 años de edad, Miguel de Peña, Joan Camargo, que forman parte
de la compañía de soldados que vinieron con el capitán Conanbut, el
capitán Diego Gutiérrez Pinto que vino con una compañía de solda-
dos desde Quito, en aquella escuadra del capitán Gutiérrez Pinto se
encuentra el soldado Antonio Martín Cano de treinta años de edad.
9 (Juan) Martínez Llorense, escribano Real residente en la ciudad de Guayaquil, de edad de 38
años, peleó en las trincheras-(Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de
septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias.
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BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
Junto con los soldados del capitán Joan Enrique Conanbut
enviados hacia las Atarazanas, se enviaron veinte soldados de la
compañía y sargento mayor Cristóbal de Carranza,lo menciona el
alférez don Pedro de Herrera, de edad de 24 años "poco más o
menos"que era de la compañía del capitán y sargento mayor Cristó-
bal de Carranza.
Los caciques José Mirabá y Damián Ponguillo con algunos
nativos, en canoas atalayan la entrada del río.
El general Ordóñez envía urgentemente carta hacia la Au-
diencia de Quito alertando lo que sucede e indica que se envíe más
tropa, municionesypólvora.

(...) y que se rezópara queno pasaran a desembarcar por el manglar(es-
tero salado)por ser donde terminaban las trincheras de Punapal(la trin-
chera Principal del estero o foso o Lengua de Agua, hoy calle Loja)el general
envio la noche anterior 26 al capitan fermin de aysain con quince o
veinte soldados a hacer reconocimiento del sitio y guardia. repartio a
los soldados en dos partes y los puso en los puestos mas importantes
y al amanecer se volvio el capitan Fermin de Aysain y los soldados a la
plaza de armas de acuerdo a las ordenes dadas...
10

En aquel amanecer del 25 al 26 de agosto, la tropa y civiles
se confiesan y comulgan, los sacerdotes y frailes van a las trincheras
y puestos de guardia a confesar y dar comunión a los soldados y ci-
viles. Fray Gonzalo de Briviesca Prior de la Orden de San Agustín
menciona que confesó a muchos soldados. El general Fernando Or-
dóñez de Valencia se confesó y comulgó poco antes del amanecer de
aquel 26 de agosto.Todos están seguros que se dará la batalla aquel
amanecer.
Se había levantado una trinchera pequeña a la salida de la
ciudad, por alrededor de la actual calle Padre Aguirre, en ella se en-
cuentra una dotación de tropa que enfrentará a los corsarios en su
entrada a la ciudad.
10 Fray Francisco Hurtado de Mendoza, testimonio dado el 3 de octubre de 1624(Informaciones: Fer-
nando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5// QUITO,
50, N.51. Archivo General de Indias).
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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(...) se hizo una retirada por medio de la sabana del puerto principal
que llegaba hasta las casas del capitan Andres Moran de Buitron con
un foso hondo que se aniega...
11

Amanece el día 26 y no se observa la llegada del enemigo,
por lo que saben que ese día no vendrán porque para hacerlo requie-
ren los enemigos venir en marea entrante, es decir, por la noche.
El general Ordóñez de Valencia, aquella mañana del 26 de
agosto hace llamar a los principales de la ciudad para una junta de
guerra (en el documento se lee"Consejo de Guerra") para el mediodía,
junto con los principales capitanes, recorre a caballo las trincheras y
revisa que estén en alerta los soldados y civiles y que las órdenes
dadas se cumplan sin dilación.
Los civiles en la ciudad que no están aptos para empuñar un
arma, mujeres, niños y ancianos, se les ordena nuevamenteque
deben reagruparseen la Plaza de Armas, algunas mujeres, niños y
ancianos, esperan con armas que disponen, cuchillos, hachas, etc.,
aguardan el ataque, nadie puede salir de la ciudad, existe una espe-
cie de toque de queda. La mención de civiles en las retiradas el día
antes (26) y el día de la batalla (27) la da el capitán Toribio de Castro
y Guzmán en su testimonio en este mismo informe del general Fer-
nando Ordóñez de Valencia, también menciona el capitán Toribio de
Castro y Guzmán que 186 personas se alistaron el día antes (26 de
agosto)de la batalla.
La decisión de establecer una última retirada en el cerro San
Lázaro, fue tomada en aquella Junta de Guerra llevada a cabo al me-
diodía del 26 de agosto, así lo indica el documento.
Días antes, el corregidor, general Fernando Ordóñez de Va-
lencia había ordenado que el ganado que se hallaba en la isla de Sono
sea retirado hacia el interior de dicha isla.
Se distribuyen "muchas picas y rodelas para armar a la gente que
no tuviese armas de fuego"
12
11 Fray Francisco Hurtado de Mendoza, testimonio dado el 3 de octubre de 1624(Informaciones:
Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5
//QUITO, 50, N.51. Archivo General de Indias.
12 Ibíd.
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El trajín es constante llevando todo lo bastimentos que se
puedan hacia la Plaza de Armas.
"...el general entre muchas diligencias hizo paga general a los sol-
dados..." Joan Enrique Conanbut,capitán de latropa venida desde
Quito, tenía 60 años"poco más o menos", conocía al general Fernando
Ordóñez de Valencia"desde hace treinta años por haberlo tratado en la
ciudad de los Reyes(Lima)y en Quito..."
13
Consejo de guerra
En la dicha ciudad de santiago de guayaquil en el dicho dia del veynte
y seis de agosto como a las oras del medio dia poco mas o menos el
dicho general don fernando ordoñes de balencia vista la lista de gente
que en la ciudad no se halla mas que ciento y ochenta y seis hombres
con las armas que en ella se contienen los bio de llamar a consejo de
guerra a las personas que abajo firmaran porque de mas de lo que tie-
nen acordado asta dicho dia en el acuerdo antes deste para que bean
y(confirmen el puesto en el cual más se ha)de aguardar al dicho ene-
migo que oy esta en la ysla de Puná con toda su armada para que lo
que se acordase se execute con orden y buen acuerdo en la ocacion guia
y sesen toda confussion y que de la acordadamente no se haga retiradas
puesto(¿que de ello? )se seguiran ynconbinientes y abiendose bisto
por el dicho general lo propuexto conforme dijeron todos unanimente
y conformes dixeron que se le espere al dicho enemigo en las trincheras
de la marina donde se rreconosca la fuerza que trae el enemigo y
siendo su fuerza igual que la mas conforme las embarcaciones y gente
que se reconociese(si las embarcaciones traen gente en cantidad similar
a los defensores )se le haga el daño y rresistencia deuida cumpliendo
con la obligacion que se tiene a basallos de su Magestad. en caso que
el dicho henemigo entre con la fuerza de su armada que oy tiene en la
dicha ysla se rretire la gente y haga fuerte en esta plaza de armas en la
cual en cualquier acontesimiento han de quedar cinquenta hombres
de guardia y para el socorro que se pidiere y que esto se acordó para
agora y lo firmaron y que si entrare de noche se acuerda de que se
aguarde en la plaza de armas.
Fernando Ordóñez de Balencia, Josephe de Castro, Antonio de Salinas,
Manuel Telles de Meneses y Berganza, Toriviode Castro y Guzmán,
13 Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-
ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias.
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Joan Enriques Conabut, Joan de Balencia, Francisco de Cevallos, An-
tonio Enriques del Castillo, Joan Perez de Bargas, Joan de Navas Yno-
jossa, Joan Ruis de Palma, ante el escribano Fermin de Asiayn.
Otro acuerdo:
En la ciudad de guayaquil en el dicho dia veynte y seis de agosto del
dicho año el dicho general don fernando ordoñez de balencia abiendo
echo las diligencias y otras y que conforme a la noticia(.....)y que con-
forme a las noticias que se tiene de la grande fuerza y poder que el
dicho enemigo trae y que la nuestra es tan conoscidamente desigual
para contrastarlo y combiene prebenir y determinar con tiempo la ul-
tima y final Retirada que se hubiere de hacer en caso forsoso y necesa-
rio y a mas no poder para que nuestra gente si lo que Dios no quiera ni
permita se hallare desbaratada se junte en puesto y paraje mas seguro
combiniente y que este se señale y que desde luego para los asaltos que
de noche y en tiempo oportuno se le podian dar al dicho enemigo.
Habiendo bisto lo propuesto por el dicho general se determino que la
ultima retirada se haga al cerro san lazaro que es a una quadra ariva
desta plaza de armas para que desde ay(ahí)se determine lo que se
hubiere de hacer en servicio de su Magestad ofensa del enemigo y am-
paro del (.....) distrito y asi lo tengan entendido el maesse de
canpo(sic)y el sargento mayor y capitanes para la ocasion biva y lo
formaron don fernando ordoñez de balencia .(lo vuelven a firmar los
anteriore personajes arriba mencionados).
14
Se vuelve a verificar el número de tropa y civiles aptos para
la defensa, sumados a la tropa y civiles enviados desde Quito,
Cuenca, Chimbo, Riobamba, y pueblos aledaños como gente gue-
rreranativa de los Quilcas, gente del cacique Tomalá y gente de la
cacica Caiche (Coiche), el total no superaba los cuatrocientos cin-
cuenta defensores. Disponían de escasa pólvora y municiones, por
lo que el general ordena que toda munición se conserve estricta-
mente no permitiendo que se malgastasesin previa disposición de
él y el Maese de Campo que era el capitán Toribio de Castro y Guz-
mánquien fue el segundo al mando en la dirección de las órdenes
de guerra.
14 Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-
ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias, pp. 224 hasta 226.
www.pares.mcu.es –
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Entre los defensores de la ciudad se encuentran muchos cria-
dos, criollos, nativos, mulatos y cincuenta negros libres en lista que
eran siempre convocados para las defensas, que laboraban para las
principales autoridades de la ciudad y hacendados.Los documentos
se detallan en el libro publicado.
Ordena el general Ordóñez al capitán Joan de Billacorta que
esté listo y que disponga de otras personas para encender una
gran“candelada"en la cima del cerro Santa Ana, como aviso a las ha-
ciendas cuando se vea la llegada del enemigo, esa será una señal ex-
trema de alerta junto con los disparos que se darán desde la ciudad.
Ordena el corregidorgeneral Ordóñez que se abran muchas
troneras en un “lienzo", es decir una pared de la Iglesia Mayor, las
troneras se les denomina boquetes desde donde los soldados puedan
disparar a los enemigos, lienzo en arquitectura se denomina a una
pared libre de adornos o llana. Una de las paredes laterales de la Igle-
sia Mayor, con toda seguridad la pared lateral derecha ya que la Igle-
sia debió tener su parte frontal hacia al río; la esquina de esta
pareddaba justoa una calle por donde necesariamente avanzarían
los enemigos,esta calle es llamada por los testigos con el nombre De
la Carrera, ordena el general se le abran boquetes o troneras en aque-
lla pared lateral de la Iglesia Mayor, no confundirla con la Iglesia de
Santo Domingo. 
Las troneras en la pared de la Iglesia Mayor, se empezaron a
hacer en las primeras horas de la noche del día 26 y culminaron con
el trabajo en la noche del mismo día o ya empezando la madrugada
del día 27 de agosto. La altura de los boquetes lo indican al tamaño
de un estado de alto", es decir la altura para que el tirador estuviese
de pie con su arma y dispararla.
(...) el general mandó rromper un lienzo y pared de la Yglesia Mayor
hasia la parte del puerto punapal(puerto Principal),
15
para que sus si-
mientos sirbieren de trincheras y abiendose hecho asi se puso la ynfan-
teria repartida en la dicha Yglesia y en las trincheras que estaban
hechas en las bocas de las calles a la entrada de la plaza de armas...
16
15 Se refiere a una calle que daba hacia la entrada de la actual calle Loja y Malecón).
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La referencia al“lienzo", uno de los encargados de hacer di-
chas troneras menciona:
(...) que se hisiesen en la Yglesia Mayor en el cuerpo de ella a lo largo
de ella por la parte de la bista del puerto trincheras en la Yglesia rrom-
piendose las tablas que estavan ensima de una pared que ay alli de un
estado de alto mandandole al testigo el dicho general y el maesse de
campo antonio de salinas que se hisiese cargo de haser las dichas trin-
cheras y estando el testigo con la comision que para ello le dio el dicho
general y a la misma ora este testigo siendo ya de noche(del día
26)traya hachas y barretas y personas que le ayudasen a dicho efecto
e hizo rromper las dichas tablas de suerte que se atrinchero la dicha
Yglesia y acavada mando el dicho general poner en la dicha parte y en
las demas trincheras de las bocas de la plaza gente de guerra con sus
armas de algunas compañias hasta donde toda la noche estuboen
armas hasta cerca del dia...".

Martes 27 de agosto de 1624. La Batalla

La tropa enemigade asalto se dirigen hacia la ciudad en once
embarcaciones, las descritasanteriormente, madrugada del 26 al 27
de agosto, Los vigías de la ciudad por el sector de Punta Gorda los
han visto y disparan sus armas alertando a los de la ciudad, además
encienden las grandes fogatas que desde la ciudad se las ve e inme-
diatamente la ciudad se prepara para el ataque de los corsarios. 
Los corsarios llegaron a eso de las cuatro de la madrugada;
se dirigieron por detrás de la Isla Grande, actualmente llamada San-
tay, deben aguardar la luz del amanecer todo es total oscuridad solo
se observan las antorchas de la ciudad a lo lejos, saben que no llega-
ron de sorpresa pero son tropa disciplinada y hay que mencionarlo
valientes según lo que se lee en documentos, el contralmirante Joan
Claude De Gubernat influye ánimo a su tropa.
16 Parte del testimonio dado al escribano de la ciudad, el tesorero de la Real Hacienda de Su
Majestad en esta ciudad de Guayaquil, Joan Rruis de Palma, edad 45 años"poco más o
menos".(Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-
ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias).
Carlos Bermúdez Marín
400
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
(...) la ynfantería se puso aquella noche en las troneras y simientos de
la Yglesia y la rrestante en las trincheras de las bocas de las calles a la
entrada de la plaza de armas, y estando la dicha ynfanteria en los di-
chos puestos aguardando la entrada del dicho enemigo martes veynte
y siete del dicho mes de agosto antes del amanecer se bieron pasar can-
tidad de bajeles con su armada con todo silencio hasta el puerto que
llaman de Durán media legua desta ciudad...
17

El corregidor de la ciudad, general Fernando Ordóñez de Va-
lencia, conociendo que los enemigos se encuentran por la Isla Santay,
había ordenado al capitán Joan de Billacortasubiera al cerro Santa
Ana yqueencendiera la"candelada" en la cimapara alertar a los de
las haciendas de la presencia de los enemigos. El capitán Billacorta
subió con otras personas y encendió aquella gran fogata. (parte del
testimonio del capitán Joan de Billacorta, de edad de 27 años"poco
más o menos".
18

En la ciudad el corregidor se encuentra en la primera línea,
en el palenque (hoy fortín de La Planchada), espada en mano y con
su rodela, dispuesto a morir si es necesario por"...la Santa fe Catholica
y por su Rey y Señor..." El Real Estandarte tremola en el palenque(lo
dice el documento).
19

Amanecer del 27 de agosto, víspera de la fiesta de San Agustín

Con la luz del amanecer se ve movimiento a lolejos, a eso de
las seis y algo más,las fuerzas enemigas empiezan el ataque,
el Contralmirante Joan Claude de Gubernat está decidido a rendir
17 Informante don Francisco de Valencia-Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, gene-
ral- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General
de Indias).
18 Testimonio dado el 25 de octubre de 1624-Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia,
general- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo Ge-
neral de Indias. El capitán Billacorta bajó con las otras personas a las trincheras y peleó contra
los corsarios).
19 Fray Francisco Hurtado de Mendoza, testimonio dado el 3 de octubre de 1624(Informaciones:
Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5
//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias. Lo mismo mencionan varios testigos.

Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
401
como sea la ciudad, sus navíos a fuerza de remos comienzan el
avance con fuerte redoble de tambores, y sonidos de clarines y pífa-
nos. Levantan sus banderas...
20


(...) estando el dicho general con toda la prebencion combiniente
abiendo acavado de amanecer el dicho dia como a las seis de la mañana
se bino el dicho enemigo sobre la ciudad con onse embarcaciones..."
21
...el martes veynte ysiete de agosto al romper el dia se vieron pasar
cantidad de bajeles del enemigo que en silencio habian pasadopara
media legua de la ciudad hasta el paraje de duran y boca de daule. a
las seis de la mañana se vino el enemigo sobre la ciudad con once em-
barcaciones. dos fragatas de dos gavias cada una, dos galeras, tres lan-
chas por todo once embarcaciones trayendo dos y tres banderas
tendidasen cada embarcación tocando sus caxas(tambores)y pifanos
y clarines en forma de guerra..."
.
22


Varios soldados de la tropa que había venido desde el inte-
rior, al ver la gran cantidad de bajeles y naves que se acercan, quieren
abandonar sus puestos. El general Ordóñez de Valencia envía
almaese de campoToribio de Castro y Guzmán, a indicar a los ca-
pitanes que se encuentran en las diversas trincheras que no se ha
dado orden alguna de retirada, el capitán Toribio de Castro salta del
Palenque y se dirige montado en su caballo.
23
"...estubotoribio toda la
noche en la plaza de armas cuando ve a los corsarios saltó y fue a una es-
quina de la plaza para que no saliese gente de ella..."
24
"...estubotoda aquella noche guardando las dos vocasde las calles
principales de la yglesia mayor y cuerpo de guardia para que no dejasse salir
ni ausentar ninguna perssona..."
25
20 Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-
ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias.
21 Parte de la declaración del contador Francisco de Valencia, testimonio dado el 7 de octubre
de 1624, edad 37 años, peleó en las trincheras-Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia,
general- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5//QUITO,50,N.51. Archivo Ge-
neral de Indias.
22 Ibíd
.
23 Los documentos informan que el caballo era de color blanco.
24 Informaciones: Fernando Ordóñez de Valencia, general.
Carlos Bermúdez Marín
402
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
(...) el dicho general mando por encima del cerrillo donde están las
casas de Catalina de Nava se diessen muchas bueltas con la ynfanteria
para rrepresentarle al enemigo que avia gran fuerza de gente en la ciu-
dad lo cual se hiso asi y este testigo como capitan de ynfanteria con su
gente y los demas capitanes dieron muchas bueltas alrrededor de dicho
cerro a bista del dicho henemigo y que para que las banderas no pare-
ciessen todas una mando el dicho general que unas beces pasasen rre-
coxidas y ottras tendidas del todo lo cual tiene este testigo por cierto
que fue parte para que el dicho henemigo entendiese que avia mucha
gente y tuviese la cobardia que despues mostro en la ocacion..."
26

(...) abiendo ymviado de la ysla de la puna abiso al dicho general de
que el enemigo olandes abia ya entrado en aquella ysla con su armada llego a
esta ciudad (se refiere a que Don Lorenzo de Tomalá llega a la ciudad) a los
veynte y seis dias de agosto de este año lunes a media noche y hallo toda la ciu-
dad puesta en arma y al dicho general haciendo muchas diligencias y preben-
ciones de guerra con el mismo cuydado que lo ha bisto acudir a todo lo demas
que se a ofrecido y abiendo amanecido el dia siguiente martes como a las seis
de la mañana estando ya el enemigo con onse embarcaciones en el puerto de
duran biendo que benia embistiendo hacia el puerto de las atarazanas con seis
lanchas y las demas que se adelantaban hacia el puerto punapal...
27
25 Lo dice nuevamente el general Fernando Ordóñez de Valencia en una Certificación en favor
de Toribio de Castro Guzmán-"Certificaciones del general Fernando Ordoñez de Valencia,Corregi-
dor de las ciudades de Quito, Guayaquil y Puerto Viejo, en favor de Toribio de Castro Guzmán"-fecha
10 de noviembre de 1624. copia certificada 3 de abril de 1626-ES.41091.AGI /23.12.5.
24.12//QUITO,31,N.16-(acotación, en el documento original se lee muy claramente"Ygle-
siaMayor
"Subrayo la palabra Mayor. Este documento se encuentra transcrito en el Boletín
de 1937 del Centro de Investigaciones Históricas Tomo V Número VII , copia del mismo se
encuentra en el Archivo Histórico del Guayas, pero me causó sorpresa que al leer el Boletín,
el autor no indica la palabra "Mayor" cuando esa palabra se lee, repito, muy claramente en el
documento original, al encontrar el documento original escaneado en los Archivos de Indias,
al leer que decía Iglesia MAYOR, esa sola palabra cambia mucho la historia contada en las
publicaciones contemporáneas acerca de la ubicación de la Iglesia Mayor, luego di con las
otras documentaciones e informes de los defensores en los Archivos de Indias
.
26 Parte del testimonio del capitán don Francisco de Cevallos, capitán de infantería de los sol-
dados enviados desde Cuenca, tenía treinta y dos años.Esto es parte de su testimonio dado
el 14 de octubre de 1624. La declaración completa la puede leer en Informaciones Fernando
Ordóñez de Valencia, documento que presento en esta investigación.
27 Cacique y Gobernador de la Isla Puná Don Lorenzo Tomalá. Parte deltestimonio dado el 7
de octubre de 1624, edad 37 años"poco más o menos", peleó en las trincheras-Informaciones:
Fernando Ordóñez de Valencia, general- 30 de septiembre de 1624-ES.41091.AGI/23.12.7.5
//QUITO,50,N.51. Archivo General de Indias.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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Gubernat tiene dividida su tropa, una mitad deberá desem-
barcar por el sitio de Las Atarazanas, mientras la otra se dirigirá
hacia el otro extremo de la ciudad, por el sur, intenta de esa manera
atacar por dos flancos y rodear a los defensores, dividiendo su fuerza
de defensa.
El corregidor, al observar que las once embarcaciones se acer-
can tomando rumbo hacia el puerto de Las Atarazanas, seguro que
allí se hará al menos un desembarco importante de la tropa enemiga
quienes tratarán de sorprenderlos por la retaguardia, ordena que
mástropa vaya a reforzar aquella parte. El capitán Joan Enrique Co-
nanbut pide al general que lo envíe a él con su Compañía, el gene-
ral"...conoce que es el de mayor experiencia en acciones de guerra..."y lo
envíaa que impida el desembarco, lo mencionael capitán Alonso
Briseño de 47 años de edad quien peleó en las trincheras. Entre los
soldados que son de la Compañía del capitán Conanbut están Joan
Sánchez de Losmos ( actualmente el apellido se suele leer Lomos o
también Olmos) edad veinte años, el cabo de Guardia Joan Bautista,
con similar edad. El capitán Conanbut se dirige hacia el puerto de
Las Atarazanas con más de cien soldados. El corregidor envía tam-
bién hacia el puerto de Las Atarazanas al capitán Cristóbal de Troya
vecino de la ciudad de Quito, capitán de infantería que llegó en re-
fuerzo de la tropa de Guayaquil, va con veinte soldados que están a
su mando.
28

El corregidor ordena disparar uno de los dos cañones versos
o falconetes ubicados en el palenque para prevenir a las haciendas y
dar presente a los enemigos, iniciando la batalla.
Las lanchas corsarias se acercan ya a la rivera de la ciudad y
el corregidor da la orden de disparar el segundo cañón verso, este
disparo da cerca de las lanchas por delante de su camino hacia la ciu-
dad.
El contralmirante Joan Claude de Gubernat, a viva voz da la
orden de dividir el ataque, cinco lanchas se dirigen hacia el sector
de Las Atarazanas, las otras seis se dirigirán hacia el sur al otro ex-
tremo de la ciudad, hacia“el puerto punapal"(puerto principal).
28 Informaciones, Fernando Ordóñez de Valencia.
Carlos Bermúdez Marín
404
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
La tropa del sector de Las Atarazanas apuntan sus armas, el
capitán Conanbut ya se ha integrado con su Compañía, cuando se
tiene cerca a los de las cinco lanchas que se acercan con intención de
desembarcar Conanbut da la orden de disparar, la tropa defensora
disparan entre cuatro y seis tandas de tiros
29
"... se les disparó seis pieças
de artillería...", no hay que confundir la forma de expresarse en aque-
llas fechas, piezas de artillería no se refiere necesariamente a seis ca-
ñones, sino a seis tandas de disparos en línea y simultáneamente.
Las lanchas enemigas que se encuentra en frente disparan
sus pequeños cañones de proa, y se acercan en fila, no lateral sino
vertical, la lancha del frente es la que recibe los mayores disparos de
los defensores
Los capitanes de la tropa corsaria que van en las lanchas que
intentan desembarcar por aquel sector de Las Atarazanas, ven que
es inútil hacerlo por ahí, existe mucha resistencia, no tendrá caso de-
sembarcar si la intención era rodear a los de la ciudad, no se podrá
desembarcar por ahí. Sus tambores suenan así como sus pífanos y
con las banderas ondeando deben alejarse del sitio, ordenan sus ca-
pitanes seguir a las otras lanchas que se dirigen hacia el sur de la ciu-
dad. Siguen recibiendo disparos de los defensores de las trincheras
y desde las rocas del borde del cerro.
En las todas las barricadas y trincheras se encuentran los frai-
les y sacerdotes de las diversas órdenes religiosas.
Gubernat decide desembarcar por el sector algo más allá de
la actual calle Imbabura, desde el sitio se iniciará el avance hacia la
ciudad. No reciben mayor oposición de la fuerza defensora, los dis-
paros esporádicos no llegan a su tropa, la táctica militar es desembar-
car una primera tropa de ataque de quinientos cincuenta soldados y
mantener en reserva un número de cincuenta soldados en las lanchas
a buena distancia, de ser requerida se ordenará que desembarquen.
En una lancha se encuentra la mayor cantidad de pólvora que se re-
quiere para la tropa de asalto, al mando de esta lancha se encuentra
el capitán“Esgut".
30
29 Algunos testigos indican entre cuatro y seis tandas de disparos.
30 Se lee en la declaración de uno de los desertores enemigos que luego de este ataque se entregó,
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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Han desembarcado los corsarios cinco Compañías y se está
reagrupando en formación de ataque bajo la protección de un grupo
de avanzada que disparan a los de una trinchera cerca del sector, el
capitán que se encuentra al mando de esta trinchera indica al general
Joseph de Castro y Guzmán que retrocederán hacia la ciudad, el nú-
mero de corsarios es elevado, se dirigirán hacia la trinchera o cuerpo
de guardia del barrio de La Marina.
31
El corregidor ordena aguardar y conservar la pólvora y mu-
niciones, los disparos de los defensores por el sur de la ciudad se es-
cuchan respondiendo a los del enemigo, el palenque recibe varios
disparos de los cañones de las lanchas corsarias.
Joseph de Castro y Guzmán regresa e indica al corregidor que
la tropa enemiga han desembarcado como quinientos, que en las lan-
chas han quedado reservas y que en total de los corsarios son como
ochocientos soldados.“...desembarcaron cinco compañía de gente de guerra
como quinientos soldados, sin contar la gente de mar, entre todos serían 550
que tocaron tierra a desembarcar, otros quedaron en las naves..."
32
El corregidor ordena aguardar y conservar la pólvora y mu-
niciones, los disparos de los defensores por el sur de la ciudad se es-
cuchan respondiendo a los del enemigo, el palenque (hoy Fortín de
La Planchada) recibe varios disparos de los cañones de las lanchas
corsarias.
Joseph de Castro y Guzmán regresa e indica al corregidor que
la tropa enemiga han desembarcado como quinientos, que en las lan-
chas han quedado reservas y que en total de los corsarios son como
ocho cientos soldados. Al escuchar lo que dice el general Joseph de
Castro, varios soldados de la tropa que se hallaban alrededor, corren
el rumor de que son demasiados, muchos empiezan a murmurar la
retirada hacia el cerro. 

y lo vuelve a decir en carta Morga el 20 de septiembre de 1624, está mal deletreado, debe ser
GUT porque en la carta, al nombre de Gubernat, siempre que lo menciona le antepone "es".
31 Actual esquina de las calles Loja y Malecón, sitio donde en este momento se ha construido
una estación de la aerovía).
32 Parte de la declaración del prisionero Phelipe Canobillo De Campo, edad treinta y cinco años,
francés, capturado luego del ataque a Guayaquil.
Carlos Bermúdez Marín
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BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
A la orden del contralmirante Gubernat, sus capitanes inician
la marcha hacia la ciudad, esquivando disparos de la tropa defensora
de la trinchera de la sabana; el capitán al mando de los soldados es-
pañoles atrincherados en la sabana y en la casa del capitánJoan de
Navas Ynojosada la orden de retroceder. 
El corregidor ordena al maesse de campo don Toribio de Cas-
tro y Guzmán, que indique a los capitanes y tropa que se encuentran
lejos de la Plaza de Armas, que retrocedan, que todos deben retroce-
der, la fuerza defensora se reunirá únicamente en la Plaza de Armas;
el enemigo es numeroso y el peligro de extender la defensa dejará
muchas brechas.
El maese de campo monta su caballo a dar la orden de re-
troceder a la Plaza de Armas.
33
Los corsarios observan que los espa-
ñoles están retrocediendo y eso los hace marchar aún más decididos
hacia la entrada de la ciudad, siempre con el sonido de sus tambores,
pífanos y con las banderas en alto.

(...) el general estuvo en la plaza de armas con la espada desnuda en la
mano animando y alentando a la ynfantería que estaba toda puesta en
las trincheras de las bocas de las calles y en la de la Iglesia Mayor.
aguardando la benida del enemigo porque se tenia por sierto que avia
ya saltado en tierra y que animando el dicho general a los soldados les
desia que tubiesen buen animo y mirasen que peleavan en defensa de
nuestra santa fe catholica y por nuestro rrey y en defensa de la tierra y
que no ymportava nada que fuesen muchos hombres los contrarios
porque Dios les avia de ayudar y favorezer y que exercitos muy gran-
des los bencia su divina magestad con solo mosquetes y que assi tu-
biesen buen animo...
34

33 Toribio tenía"...un caballo blanco, sombrero con plumas blancas, espada de acero y oro, cabalgaduras
de plata y terciopelo, espuelas de oro..."Archivo Histórico Jurídico Ecuatoriano. Corporación
de Estudios y Publicaciones. Sección de Investigaciones Histórico Jurídicas. Guayaquil 1970).
34 Informaciones de oficio y partes: Fernando Ordóñez de Valencia, Corregidor de San Francisco
de Quito donde fue también capitán de aquellas provincias, Corregidor de Guayaquil que
defendió la ciudad de Guayaquil contra los holandeses en 1624 como Teniente de Capitán
General. Información contenida de 1628-1632. Parecer de la Audiencia de Lima de 1632. Ar-
chivo General de Indias. LIMA,227,N.10.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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La tropa enemiga marcha en formación con el contralmirante
Joan Claude de Gubernat al frente, como mencioné, se apoderan de
la casa de María de Yllescas, también de la trinchera de la sabana y
la casa adjunta que es del capitán Joan de Navas Hinojosa, junto a la
cual se encuentra una casa que es de Francisco Castañeda, la toman
en su poder, algo más adelante en su marcha se apoderan de otra
casa que es de doña Magdalena de Yllescas, pariente de María de
Yllescas. En aquella parte existe una plazuela que los de la ciudad le
llaman de Alonso de Vargas, la tropa enemiga hace un alto para for-
mar la tropa y decidir la forma de ingresar a la ciudad.
El contralmirante Gubernat ordena que la mitad de la tropa
permanezca en la retaguardia, es decir, una reserva de doscientos
cincuenta soldados que aguardarán en esta plazuela y esperando ór-
denes, avanzarán hacia la ciudad los otros doscientos cincuenta sol-
dados con él al frente, en las lanchas quedan otra reserva de
cincuenta mosqueteros, y de ser requerida desembarcarán, pero los
reserva en las lanchas previniendo que se realice otro desembarco
por la esquina norte de la ciudad, por el sector del palenque (hoy
Fortín de La Planchada). Recuérdese que en total de tropa eran seis-
cientos, son quinientos cincuenta los que desembarcarán, el restante
cincuenta son gente que gobierna las naves y disparan los cañones
de las lanchas.
Gubernat marcha al frente de los doscientos cincuenta sol-
dados, entre ellos marchan los que tocan los tambores, pífanos y al-
férez con sus banderas, entre los mosqueteros que van en este grupo
se encuentra Phelipe Canobillo De Campo.
El corregidor indica al cacique, don Lorenzo Tomalá, vaya
hacia Las Atarazanas y le diga al capitán Conanbut que regrese hacia
la Plaza de Armas con su compañía, que deje en el sitio una tropa
necesaria pero que vuelva porque la batalla se va a dar en esta
parte.
La tropa inicia su avance, sus alférez tremolan sus banderas,
suenan tambores y pífanos, marchan con las alabardas en formación,
listas sus escopetas y con mucho ánimo de triunfo. Tanto por el lado
cerca al río como los que avanzan por la parte cerca al cerro, están
Carlos Bermúdez Marín
408
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
seguros que arrinconarán a los defensores para el asalto final. Los
que avanzan por el lado cerca al río se agrupan en formación de fila
de tres por lo estrecho de una calle o callejón por donde marcharán
hacia La Plaza de Armas, a esta calle los de la ciudad le denomi-
nan"de La Carrera".
35

En la ciudad tenía residencia el capitán Diego Díaz de la Ca-
rrera, también peleó en las trincheras, quizás la referencia del nombre
de la calle era porque la casa del capitán De la Carrera estaba ubicada
en aquella calle, en esas fechas los habitantes solían darle nombre a
las calles por asuntos similares (calle del pozo, calle de Toribio, etc.).
Resuena con fuerza el sonido de los tambores enemigos que
avanzan, los defensores aguardan la orden de disparar, el corregidor
indica que esperen, aún no están al alcance de los fusiles...
Cuando la tropa enemiga que va por la calle De la Carrera,
se encuentraa menos de una cuadrade la Plaza de Armas(la dis-
tancia la indican los diversos testigos en la documentación). 

(...) donde fueron resistidos por el general Fernando Ordóñez de Ba-
lencia corregidor de la ciudad de Quito que vino al socorro de esta con
vecinos de Quito y compañias de las ciudades de quenca, riobamba,
de chimbo contra el ataque con la segunda fuerza que los dichos cor-
sarios trajeron la mayor parte saltaron en tierra en el puerto de Maria
de Yllescas y subieron marchando (agrupandose) en la plazoleta de
Alonso de Vargas formaron el escuadron de mas de quinientos hom-
bres mosqueteros que vinieron marchando hacia la Iglesia Mayor y la
Plaza de armas a poco menos de una cuadra de ella.
36
Los vecinos pe-
learon con valor con tanto animo y brío...
37

Alguna tropa de las llegadas de refuerzo a la defensa, sin
orden alguna retroceden dirigiéndose hacia el cerro.
35 La calle de La Carrera, según leo en la documentación, se están refiriendo a una calle que
nacía desde la Iglesia Mayor y que seguía hasta el estero grande (actual calle Loja), quizás
un tramo de la actual calle Panamá, calle que iniciaba con un puente que cruzaba el estero
Grande actual calle Loja, pero aquel tramo ya no existe. No se trata de calle del actual male-
cón.
36 Otras declaraciones indican que a cuarenta pasos de la tropa defensora.
37 Probanza de Diego Navarrete.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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El capitán don Toribio de Castro intenta detener aquello
pero los que abandonan sus puestos no lo reconocen como autoridad
ya que no son de la ciudad. Toribio de Castro y Guzmán los amenaza
pero igual algunos soldados y civiles venidos del interior se retiran
camino hacia el cerro San Lázaro, hacia la última retirada porque se
justificaban con lo indicado, de existir mayor cantidad de fuerza del
enemigo se deberá retroceder hacia la última retirada, pero se están
retirando sin orden alguna, el corregidor no ha dado esa orden, sino
lo contrario, se debe permanecer en sus puestos, muchos soldados
permanecen en las trincheras, pero un número indeterminado em-
pieza a abandonar las defensas.
La tropa, toda, abre fuego simultáneamente desde las trin-
cheras en la calle y desde las troneras de la Iglesia Mayor, se les da
entre dos y tres cargas de fusilería a los enemigos, el corregidor está
decidido a defender la Plaza con todo lo que se dispone.
A la primera descarga de la fusilería cae muerto el capitán
de vanguardia de la tropa enemiga que viene marchando por la
calleDe La Carrera, también caen muertos uno o dos soldados, entre
ellos el alférez de la tropa corsaria y dos "atambores", es decir, dos
que tocan tambores, inmediatamenteel teniente de capitán de aque-
lla compañíaasume el mando y se ubica al frente de la tropa asal-
tante pero también cae muerto con las siguientes dos descargas de
fusilería de la tropa española y caen muertos otros tres o cuatro sol-
dados enemigos. Aquello hace que la tropa atacante se detenga, han
caído sus jefes de vanguardia, algunos en la parte de adelante de la
tropa que marchaban retroceden, chocándose entre ellos, los que de-
ciden seguir avanzando y los que están pensando en retroceder, la
tropa que viene marchando empiezan a"remolinarse".
Se inicia la batalla por la toma de La Plaza de Armas, por
todos lados empiezan a aparecer corsarios que se dirigen hacia el
oeste por la esquina de la calle del capitán Toribio, protegiéndose
como pueden entre los escombros de las casas quemadas de la ciu-
dad, disparan su fusilería contra los españoles.
El enfr
entamiento entre ambos bandos se da a una distan-
cia menos de una cuadra, los dispar
os de los corsarios dan blanco
Carlos Bermúdez Marín
410
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
en las diversas trincheras y barricadas alrededor del perímetro de la
Plaza de Armas. El grupo de corsarios de la primera avanzada de
distracción se ha dispersado y se dispara por todas partes a los de-
fensores de las trincheras de la Plaza de Armas.
Dentro de la iglesia Mayor está concentrada gran parte de
la infantería española turnándose en disparar por las troneras mien-
tras los que ya disparan cargan sus armas, varios disparos de los cor-
sarios aunque no perforan las gruesas tablas de la pared de la iglesia,
penetran por las troneras.
El ambiente ensordecedor de los disparos de ambos bandos,
el sonido de los tambores enemigos y el humo de la pólvora de los
fusiles llena el ambiente, las voces de los capitanes de uno y otro
bando dando las órdenes se dan a cada instante.

(...) fue marchando(el enemigo)hacia la plaza de armas donde estava
parte de la gente de los nuestros, porque los demas estavan en diferen-
tes puestos que se les ordeno y llegando el esquadron del enemigo a la
vista a la plaza de armas y que de ella ay, de la Yglesia Mayor donde
los nuestros estavan les vieron se enpesso a disparar arcabuzeria de
nuestra parte...
38
9. a la nobena pregunta_ dijo que de esto vio como a los veynte y ciete
de agosto del dicho año de seiscientos veynte y quatro entro y des-
mbarco en el puerto que llaman de Maria de yllescas como a las ciete
de la mañana donde saltaban a esta...""...y desde la plazuela que avian
las casas del capitan Joan de Navas, Francisco de Castañeda y de Mag-
dalena de Yllescas les fue formando fue que entran de tres en tres per-
sonas y vinieron marchando por la calle que llaman de la carrera y acia
la plaza de armas donde estaban los nuestros y dieron un campo a otro
conque se le empesso la vatalla y al bice capitan que benia delante de
todo el esquadron corsario mataron los vecinos conqe empesso la
pausa contra y acer alto y de regresarse...
39
38 Parte de la declaración de Diego Suarez Cabeza de Baca vecino (residente) de la ciudad de
Guayaquil.
39 Parte de la declaración de Francisco Hurtado de Mendoza Prebístero Vicario que fue de la
ciudad de Guayaquil, estuvo junto a los defensores en las trincheras. "Probanza de Diego
Navarrete"."Informaciones de oficio y parte: La ciudad de Guayaquil". Sobre los servicios de Diego
Navarrete en el ataque holandés. Mayo 11 de 1625, finalizado el informe y enviado en 1627.
QUITO, 50, N.63. Archivo General de Indias.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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El capitán Toribio de Castro se ha visto obligado por la cir-
cunstancia a mantenerse en las trincheras por el sector cerca a la falda
del cerro (por el actual sector esquina de la Iglesia de Santo Do-
mingo), se han abierto brechas por los soldados que están abando-
nando sus puestos y se retiran hacia el cerro a la última retirada
prevista, aunque no se ha recibido orden alguna de retroceder, Tori-
bio intenta detener ese abandono espada en mano, pero los que dejan
sus puestos no lo reconocen como autoridad, no logra impedir esa
deserción.
La batalla es fuerte, la Plaza de Armas está en peligro de caer
por la posible entrada del enemigo por el sector de la"la calle del ca-
pitán Toribio"(informe Fernando Ordóñez de Valencia, general), To-
ribio es notificado que el corregidor ordena que regrese al sector por
el Palenque que se requiere indicar las órdenes para las diversos ca-
pitanes, deja el sitio con la tropa que defienden el sector pero peligra
la defensa por aquellas brechas.
Cuando llega hacia el corregidor le indica lo que sucede, el
capitán Toribio de Castro y Guzmán le pide que envíe pronto gente
a cubrir las brechas de esta parte de la defensa y varios capitanes le
piden al corregidor vaya a traer a los que están huyendo hacia el ce -
rro que la Plaza de Armas está a punto de caer por falta de tropa.
El corregidor da orden al capitán Josephe de Castro Guzmán
permanecer al frente de la tropa y a al capitán Toribio de Castro Guz-
mán haga lo posible por defender la Plaza de Armas y al pedido de
ellos y de otros capitanes monta su caballo le acompañan dos solda-
dos, va tras los que están huyendo hacia el cerro San Lázaro. Los in-
tercepta y los amenaza con su espada en alto que los conoce a todos
y que los hará pasar por las armas si la ciudad cae, los obliga a re-
gresar hacia la ciudad, son algo más de treinta soldados y hacenda-
dos de los llegados desde el interior que regresan con el corregidor . 

(...) treinta soldados se habían ausentado, algunos se excusaban para
regresar, el general Fernando Ordóñez de Valencia va a caballo y se
pone frente a ellos con la espada en mano y los amenaza de horcasi no
bajana la Plaza de Armas...
40
Carlos Bermúdez Marín
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El general Joseph de Castro y Guzmán, decide que es hora
de iniciar un contra ataque, se encuentra al mando de la tropa por
orden del corregidor que ha salido a traer a los que huyen hacia el
cerro,ordena a la tropa, a su gente, sus criados, negros y esclavos
que siempre estuvieron a su lado, saltar de las trincheras y acabar a
los corsarios, arenga a la tropa bajo su mando a seguirlo, lo que hacen
los soldados. Quizás fue una imprudencia, se toparán contra los que
ya están atacando y con la reserva que los corsarios mantienen en la
retaguardia.
El general Joseph de Castro y Guzmán sale de las trincheras,
lo mismo hace su hermano Toribio de Castro y Guzmán con un nu-
meroso grupo de soldados, civiles, criados y negros, es tal la arre-
metida a punta de cuchillos, espadas y disparos de arcabuces que
hacen retroceder de manera desesperada a los enemigos hacia el sec-
tor de la retaguardia, pero un reducido grupo de soldados corsarios
enfrentan a los españoles entre ellos se encuentra el soldado Phelipe
Canobillo, se pelea cuerpo a cuerpo, lo que deja una gran cantidad
de muertos y mal heridos del bando de los corsarios.
Gubernat ordena que la tropa de retaguardia vengan y la si-
tuación se complica para los defensores que han saltado de sus trin-
cheras, la pelea es cuerpo a cuerpo por toda la ciudad. Tropa y gente
de la los de la ciudad aún se encuentran en la Plaza de Armas aguar-
dando no han salido de las trincheras, al regresar el corregidor con
los que habían huido, al ver la situación ordena que todos salgan a
pelear y la batalla se da definitivamente por toda la ciudad entre
ambos bandos. 
Gubernat pelea valientemente arengando a su tropa, pero un
detalle, muchos de la tropa corsaria cuando vieron al corregidor que
venía desde el cerro con tropa (los huídos) pensaron que habían
caído en una trampa y que los españoles tenían tropa de reserva que
empezaban a bajar del cerro y creyeron que era mejor retroceder lo
que estaban haciendo, Gubernat pelea y en algún momento es herido
muy gravemente con un disparo en una pierna y otra herida en parte
40 Parte del testimonio de Fray Gonzalo de Briviesca Prior y Vicario de la Provincia de Guaya-
quil de la Orden de San Agustín. Informaciones, Fernando Ordóñez de Valencia, general.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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de la espalda por el omóplato que lo deja inconsciente. La tropa cor-
saria al ver caer a su jefe principal inician la retirada, cargan al jefe
herido y empiezan a retroceder ya en precipitada fuga.
Aquí cabe anotar un asunto muy curioso, existen crónicas
que relatan algunas leyendas de la ciudad, una de ellas menciona
que en el fragor de esta batalla, justo en el momento en que la tropa
defensora se encuentra francamente en desventaja, se observó que
San Agustín se apareció y se lo vio con el crucifijo en alto, fue en el
preciso momento en que los defensores al mando en ese momento
del general Joseph de Castro y Guzmán deciden saltar de las trin-
cheras y enfrentar cuerpo a cuerpo a los invasores. Las crónicas de
leyendas indican que se observó a San Agustín en lo alto de aquel
palenque y que lo vieron también algunos de los corsarios, los que
se acobardaron y empezaron a retroceder. Quizás fue un detalle del
folclor, ya que el día del ataque fue en la víspera de la fiesta del santo.
Lo cierto es que, la figura de Fray Gonzalo de Briviesca, prior y vi-
cario de la Orden de San Agustín, lo dicen los documentos, estuvo
en las trincheras y siempre con el crucifijo en alto dando a grandes
voces ánimo a los defensores a no dejar caer la ciudad en manos de
los enemigos. ¿Fue a él a quien vieron los testigos? su figura se des-
tacaba entre el humo de los disparos y del fuego provocado por los
disparos de los cañones?
El virrey marqués de Guadalcázar en su informe que envió
al rey luego de este ataque, hizo mención de este detalle ocurrido
acerca de la figura del santo. El rey luego expresó su gratitud a Gua-
yaquil y mandó asignar de las reales Cajas de esta ciudad 80 y tantos
pesos a los religiosos de San Agustín de Guayaquil, anual y perpe-
tuamente, dándole el título de Real Convento, con privilegio de tener
en la portada principal del templo el cuadro de las Reales Armas y
que se le acuda cada año con la pólvora necesaria para los fuegos de
la víspera y el día del santo. Es lo que se menciona que se ordenó, o
quizás fue como era la costumbre de la época, agradecer a la divina
providencia por la defensa exitosa, y siendo la batalla en la víspera
del santo, se agradeció se aquella manera por salvar a la ciudad de
los enemigos.
Carlos Bermúdez Marín
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(...) el contralmirante saltó en tierra atacando a la ciudad y fue herido
en el hombro por la espaldilla(omóplato)y fue retirado en hombros
de cuatro soldados hacia una lancha y retirado...
41

(...) el esgubernat fue herido de un balazo en los pechos junto al hombro
y el otro en una piernarretiraronle en las lanchas en hombros sus sol-
dados...
42

Los corsarios que aún quedaban en la ciudad, empiezan a
correr hacia el estero grande lo cruzan como pueden, caen muertos
muchos corsarios, los españoles los siguen de cerca, también cruzan
el estero grande, numerosos grupos de corsarios se parapetan por
protección en dos casas que se encuentran en el trayecto de su huida,
en la Marina,
43
esas dos casas y la otra donde se parapetaron los que
huyeron de la tropa dirigida por el capitán Toribio de Castro y Guz-
mán, son las de Magdalena de Yllescas, la del capitán Joan de
NavasHinojosay la de Francisco de Castañeda.Aunque un testigo
menciona también la casa de Cristóbal de Cárdenas. Otros testigos
no la refieren sino a las tres anteriores indicadas, la casa de Cristóbal
de Cárdenas estaba dentro de la ciudad y fue en sus escombros y en
la calle adjunta donde se peleó cuerpo a cuerpo. Lo que indica el tes-
tigo es que en la retirada inicial en aquella casa de Cristóbal de Cár-
denas se hicieron fuertes en la retirada inicial.
Los disparos se intensifican, varios capitanes corsarios que
se encuentran con su tropa parapetados en las casas mencionadas,
ordenan mantener el fuego, no abandonar las casas y cubrir el perí-
metro de ellas.
Los corsarios y sus oficiales que se atrincheran en estas casas,
deciden proteger la retirada de los suyos esperan dar tiempo a la
tropa que se retira hacia el sector donde deben recogerlos en las lan-
chas, esta decisión de los oficiales que se encuentran en las casas la
41 Parte de la declaración dada por el prisionero Phelipe Canobillo de Campo.
42 Parte del informe de Antonio de Morga al rey.
43 Es decir todo el sector cruzando el estero donde ya existían aserraderos y construcciones de
naves, no confundir con El Barrio de La Marina que quedaba cruzando el estero grande ya
dentro de la ciudad, es decir el sector donde hoy se ha construido una estación de la aero-
vía).
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y el ataque corsario holandés
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mencionan los desertores y prisioneros que se hicieron durante y
luego de la batalla, lo dicen claramente, los que decidieron parape-
tarse en las casas lo hicieron para dar tiempo a los suyos que pudie-
ran reembarcarse en las lanchas.
Con esto, los corsarios han frenado el contraataque, los es-
pañoles se han detenido a campo raso por no tener donde parape-
tarse porque la ciudad está prácticamente quemada y no hay donde
protegerse de los disparos que dan los corsarios desde todos lados y
esquinas de las casas mencionadas, desde las ventanas y zaguanes
se dispara en gran cantidad hacia los de la ciudad que los van cer-
cando de a poco por medio de escaramuzas. Los corsarios de las
casas saben que la batalla está perdida, sus capitanes y oficiales se
dan cuenta que pronto estarán rodeados...

(…) se hicieron fuertes en tres casas de alli. desde las ventanas y sagua-
nes pelearon y dispararon con los nuestros..."

(...) los enemigos siempre estuvieron disparando sus cañones a las trin-
cheras a la ynfantyeria y a la ciudad"


(...) el enemigo estuvo cañoneando a los nuestros principalmente por
el puerto principal,
44
los nuestros con falta de polvora alli fueron socorridos
por gente y polvora que llevó el general.
45


(...) el general siempre hizo a los alferez tremolar las banderas en lo alto
de las trincheras...

(...) y viendo los de nuestra parte que desbandaban embistieron de
fuego contra ellos arcabuseandoles y escaramuseando
46
y el enemigo
se fue a gran prissa Retirandose por donde aviavenido y hasta llegar
a las cassas de Cristóbal de Cardenas y de doña Magdalena de Yllescas
donde se hicieron fuertes quedando los de nuestra parte en campo
rasso. porque no tenian donde Repasarsse
47
..."
44 Sector de la trinchera o Cuerpo de Guardia, actual esquina de las calles Loja y Malecón.
45 El general Fernando Ordóñez de Valencia, corregidor)...
46 Disparándoles desde varios sitios
.
47 Protegerse.
Carlos Bermúdez Marín
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Entre los corsarios que logran llegar a la orilla por el sector
donde desembarcaron van los que llevan al contralmirante Guber-
nat, muy mal herido y lo embarcan en una lancha retirándolo junto
con otros corsarios, todo esto se da mientras los que se encuentran
en las casas arriba mencionadas detienen a los de la ciudad. La pelea
se concentra en sacar a los corsarios de estas casas. 
Los de la ciudad van cercando poco a poco a los corsarios
que se encuentran en una de las casas, esta es la de doña Magdalena
de Yllescas y decididamente se lanzan cuchillo en mano a sacarlos
de allí, es tal la arremetida que se pelea dentro de aquella casa.
Entre los soldados corsarios y oficiales que pelean dentro de
la casa a cuchillo con los de la ciudad que han entrado, se encuentra
el soldado Phelipe Canobillo de Campo, los corsarios de esta casa
son expulsado por los de la ciudad, los que no han caído muertos se
escapan como pueden hacia las otras casas mencionadas arriba, es
decir a las casas de Francisco de Castañeda y la del capitán Joan
Navas Hinojosa, siguen parapetados en las mismas condiciones de
acosamiento por todas partes.
En estas casas se hallan un gran número de tropa corsaria
que no ceden ante los de la ciudad. Dentro de ellas muchos heridos
corsarios que los suyos habían llevado durante la batalla.
Phelipe Canobillo de Campo cuando entraron los españoles
a cuchillo en la casa de doña Magdalena de Yllescas, peleó dentro
de la casa pero logró salir junto con otros corsarios, aunque no tuvo
la suerte de ponerse a salvo en las otras casas, él y otros corrieron
hacia la orilla del río y se lanzaron pero los españoles los alcanzan,
unos corsarios son abatidos mientras que él y otros tres corsarios son
capturados y sacados del río, estos cuatro prisioneros son llevados
en medio del humo y disparos de ambos bandos hacia el Cuerpo de
Guardia de la Marina, esquina de la actual calle Loja y Malecón. 
Los españoles están cercando las dos casas donde se encuen-
tran atrincherados los corsarios, la distancia de las casas con respecto
a todos los defensores que la están cercando es tan solo de cuarenta
pasos, los de la ciudad se enfrentan a campo raso ya que no existe
sitio o casas donde protegerse por estar la ciudad casi toda quemada.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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El perímetro de la ciudad detrás del estero grande se encuen-
tra libre de corsarios, ahora se intenta hacer que los que aún se en-
cuentran en tierra, los de las dos casas restantes, sean expulsados y
son un gran número de enemigos.
Los corsariosde las dos casas donde se encuentran atrapa-
dos,desean salir pero saben que si desean tener oportunidad de es-
capar de dichas casas deberán hacerlo pronto antes que estén
completamente rodeados, continúan disparando y los de la ciudad
viendo la forma de sacarlos.
Varias lanchas se ubican por el frente de la rivera del río.Los
corsarios de las lanchas tratan de ayudar a los suyos que aún han
quedado en tierra, uno de ellos es el capitán Gut, él ordena disparar
el cañón de su lancha con la pólvora que les queda y con las pocas
balas de cañones disponibles hacia la trinchera o Cuerpo de Guardia
de La Marina, donde varios estandartes de los de la ciudad tremolan,
algunos soldados que portan estandartes, por causa del cañoneo, res-
balan, el corregidor da orden de que los estandartes no deben caer,
que se levanten inmediatamente. Desde esta trinchera muchos de la
ciudad llaman a grandes voces y con palabras fuertes a los de las
lanchas que regresen que no sean cobardes, los de las lanchas igual-
mente responden con fuertes palabras. "...los de la ciudad tremolando
las banderas nuestras gritaban a los que huian palabrasfuertes y dicien-
doles que si querian podian volver, no les harian mayor daño..."
Varias lanchas ya han recogido gente de los que han retroce-
dido hacia el punto donde desembarcaron, otras lanchas esperan a
prudente distancia para poder embarcar a la tropa que aún queda
atrincherada en las casas mencionadas.
Hasta ese momento la batalla ha durado aproximadamente
seis horas, ya es algo más del medio día, los documentos mencionan
que tratar de sacar o expulsar a los corsarios de dichas casas o sector
donde se encuentran parapetados se complica, los corsarios atrapa-
dos en estas casas pelean por sus vidas, ya no pueden retirarse sin
un extremado peligro de perecer, porque los tienen casi rodeados los
de la ciudad, tratar de sacarlos tomará unos tres cuartos de hora de
constantes disparos de ambos bandos. En esta ocasión son demasia-
dos corsarios y no pueden sacarlos a cuchillo. 
Carlos Bermúdez Marín
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A las casas se les prende fuego…En la documentación no se
indica quién da la orden de prenderles fuego a las casas donde se
encuentran parapetados los corsarios, varios testigos en la documen-
tación, parecen indicar que son los mismos corsarios quienes, en su
desesperación en poder salir de las casas, ellos les prenden fuego a
aquellas casas, en estas casas estaban muchos heridos, no los pueden
llevar, es una manera desesperada, saben que deben huir de alguna
forma, intentan con esta acción impedir aunque sea unos pocos mi-
nutos, el paso de los españoles en su persecución.
Al parecer fueron los corsarios quienes dan la orden, de pren-
derle fuego a las casas y salir a toda prisa hacia el sector donde es-
peran lanchas. 

(…) y aviendo por dos partes acometido a la ciudad con onse enbarca-
ciones y mucho aparato de guerra hallo tanta rrefistençia y valor en los
soldados que le mataron a su theniente de capitan que yva en la van-
guardia y al alferes y otros soldados y se vieron rretirar a los demas
con que los fueron siguiendo arrojandose por ensima de las trincheras
apretujandolos tanto que les obligo a pegar fuego a dos de las casas
donde estavan para tener lugar de salir y se enbarcaron con tanta prisa
que se ahogaron algunos y dejaron las espadas y algunos zurrones de
polvora y mas de setenta mosquetes y se hisieron a la vela con perdida
de ciento ochenta ombres y una lancha…
48


Los corsarios le prenden fuego a las dichas casas mientras
salen por todos los boquetes, ventanas, puertas, etc., en precipitada
carrera hacia el sector donde se encuentran las lanchas, son su única
salvación, estas lanchas se encuentran a prudente distancia de la ori-
lla por lo que los corsarios que sepan nadar tratarán de alcanzarlas
lanzándose al río, ese río desconocido por ellos... los que no saben
nadar, corren asustados pero intentarán alcanzar las lanchas lanzán-
dose al río...
48 Informaciones de oficio y partes: Fernando Ordóñez de Valencia, corregidor de San Francisco
de Quito donde fue también capitán de aquellas provincias, corregidor de Guayaquil que
defendió contra los holandeses en 1624 como teniente de capitán general. Información con-
tenida de 1628-1632. Parecer de la Audiencia de Lima de 1632. ES.41091.AGI/23.9//
LIMA,227,N.10
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Los corsarios arrojan sus armas y todo lo que le impida co-
rrer lo más rápido posible, quedan atrás y dentro de las casas encen-
didas los heridos...perecerán entre las llamas...
Tropa dela ciudad, civiles y soldados los persiguen logrando
matar a muchos, alcanzándolos con disparos de los arcabuces y con
sus espadas, picas y cuchillos, los corsarios desde las lanchas no pue-
den hacer nada por ayudar a sus compañeros, solo les queda la po-
sibilidad de que muchos logren llegar a las lanchas a nado...
En algunas publicaciones contemporáneas se menciona que
algunos corsarios y se citan ocho, logran correr hacia los bosques por
la sabana, quedando deambulando y luego son capturados por los
españoles, pero, en la documentación que presento en esta investi-
gación no se menciona de ello, en ninguno de los documentos, lo que
si se menciona es de ocho corsarios que desertaron y luego se vinie-
ron a la ciudad, de ello se leerá más adelante.
(...) y desde la plazuela que llaman de Alonso de Vargas por la calle de
la carrera fueron marchando hacia la plaza de armas e Yglesia Mayor
donde estavan los nuestros hechos fuertes en los simientos que hace la
dicha Yglesia Mayor desde cuyo puesto y esquina se le enpezaron a
rresistir al dicho enemigo al que le mataron al bicecapitan que yba de-
lante de todos y visto por los contrarios la fuerza y balor conque los
vecinos (se) defendian del dicho enemigo enpesaron a regresarse y
pasar adelante y a rremolinear de forma que visto por los vecinos em-
bistieron contra el dicho enemigo en pampa rassa de forma que (les)
hicieron retirarse hasta la dicha plazuela de Alonso de Vargas en cuya
ocasion le mataron al enemigo ciete personas de los mejores soldados
que llevaba y de los mejores lanceros y de los vecinos murieron tres
poniendose hecho fuerte el dicho enemigo en la dicha plazuela en las
cassas de doña Magdalena de Yllescas. Francisco castañeda y capitan
Joan de Nava Ynojossa enpesaron a pelear y los vecinos en la calle cua-
renta passos de una parte a otra donde duro la vatalla de tres oras. y
por averles muerto mucha gente al dicho enemigo. se pego fuego a las
dichas casas de Joan de nava y francisco de Castañeda donde avian re-
cogido los muertos y los abrazaron(quemaron)lo cual visto por los
nuestros dieron tras el dicho enemigo de forma que lo hicieron salir
embarcandose a nado algunos de ellos y todos dejando las armas...
49

49 Parte de lo declarado por Fray Gonzalo de Briviesca Prior y Vicario Provincial de la Orden
Carlos Bermúdez Marín
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De aquel tropel de gente corsaria que huye corriendo hacia
el río muy pocos saben nadar, pero todos los que logran llegar a la
rivera se lanzan a sus aguas mientras los de las lanchas intentan con
los disparos de algunas escopetas ayudar a los suyos, pero ya nada
está en sus manos...
Los que lograron lanzarse al río, de ellos, algunos son alcan-
zados por los disparos de los de la ciudad, muchos quedan atrapa-
dos en el espeso lodo de la rivera fácil presa de los disparos de los
españoles, otros no sabiendo nadar se ahogarán, algunos aunque su-
pieran nadar, no logran llegar a las lanchas porque la corriente río
es muy fuerte, los arrastra y los aleja... también se ahogarán.
Varias lanchas se han acercado mucho a la rivera del río, los
corsarios con el agua hasta el pecho logran alcanzarlas, y es en estas
que la gran cantidad de desesperados por subir a ellas se aglome-
ran...están por hacerlas zozobrar, los que ya se encuentran dentro
de las lanchas sacan sus cuchillos y hachas, con ellos cortan las
manos de los desesperados que se aferran a aquellas lanchas...no
pueden subir a tantos...y deben salir rápido, los de la ciudad, los que
aún disponen de pólvora, no dejan de disparar contra ellos.
El capitán Gut, intenta en vano ayudar a sus compañeros
con los disparos del cañón de proa de su lancha, la que lleva la pól-
vora, quedándole un barril. En toda esta confusión, tratando de lle-
gar hacia sus compañeros, algunos de los que logran alcanzar dicha
lancha, en su desesperación por subir a ellas, la hace tambalear pro-
vocando que el marinero encargado de encender el cañón, o uno de
los corsarios que dispara su arma hacia los españoles, pierda el equi-
librio y prenda fuegoal barril de pólvora...haciéndolo estallar...la lan-
cha arde en llamas mientras se hunde, los ocho tripulantes de la
lancha mueren, así como algunos de los que se aferraban a esta lan-
cha, el capitán quedó envuelto en llamas, cubrió su cara, se le vio
que se lanzó al río en un intento de apagar las llamas de su
cuerpo...queda mal herido...muy grave...Otra lancha muy cerca,
logra sacarlo del río y sus tripulantes lo suben a ella.
de San Agustín de la ciudad de Guayaquil, estuvo en las trincheras junto a los defensores.In-
formaciones de oficio y partes: Fernando Ordóñez de Valencia. ES.41091.AGI/23.9//
LIMA,227,N.10 Archivo General de Indias.
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Las lanchas, todas a tope de gente, ya no pueden hacer más
por los suyos que han quedado atrás en el río...deben alejarse...los
muchos corsarios quedados en el río morirán ahogados arrastrados
por la corriente.
Los de la ciudad han llegado hacia la rivera del río, la batalla
ese día ha terminado.
Varios nativos en canoas tienen la osadía de querer acercarse
a las lanchas enemigas, disparando sus flechas, no las alcanzan, pero
algunas de estas canoas hostigarán a los corsarios hasta un buen tra-
yecto del río, los nativos flecheros de los caciques José Mirabá y Da-
mián Ponguillo, caciques de Chungún (Chongón) y Chonanas, los
persiguen en sus canoas hasta la entrada del Golfo produciéndoles
algunas bajas.
José Mirabá luego recibirá un grado militar "por su compor-
tamiento en la defensa de la ciudad contra los piratas "
La batalla ha durado más de siete horas, cuando las lanchas
se retiran ya ha pasado la una de la tarde.
Los corsarios han dejado abandonados ciento ochenta mos-
quetes, muchas espadas y otras armas, tres cajas de guerra, cuatro
tambores, sombreros, cornetas, pífanos, banderas, alabardas y estan-
dartes y más de ciento treinta muertos.
Los corsarios llevan en sus lanchas muchos heridos graves,
nueve de ellos morirán en el trayecto hacia la Isla Puná, y el resto, la
gran mayoría morirá en la isla.
Hay cuatro prisioneros vivos, entre ellos Phelipe Canobillo
de Campo, francés de treinta y cinco años de edad.
De los defensores de la ciudad,en algunos informes oficiales
remitidos a las autoridades tanto de Quito como Lima y al rey, se
mencionan que sólo hubo quince muertos y veinticinco heridos,
Morga en carta del 20 de septiembre en cambio indica que hubo siete
muertos y seis heridos. El corregidor Fernando Ordóñez de Valencia,
menciona que en total entre muertos y heridos no pasaban de doce
de los defensores, pero, hay una frase que suelen mencionar en estos
documentos y es que luego que indican el número de muertos y he-
ridos agregan“ninguno de la cuenta", eso está refiriendo a que se trata
Carlos Bermúdez Marín
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BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
de gente alistada o que se anotó como parte de los civiles y soldados
de la diversas Compañías, es decir, a los que responde la autoridad
y nada más a ellos deberá dar alguna renta o cosa similar a sus deu-
dos, ver en el anterior capítulo lo que se les otorga a deudos y heri-
dos en el ataque de Cavendish, eso para comprender un detalle,
aquello no quiere decir que sólo hubo entre muertos y heridos de la
ciudad doce personas, porque tanto criados como esclavos no se con-
taba en las crónicas ni listado de muertos ni heridos y ellos pelearon
en las trincheras de acuerdo a la documentación que presento en esta
investigación, por lo tanto, la cantidad exacta de muertos y heridos
de los defensores no se conoce, pero lo cierto es que fue muy inferior
a los de los enemigos.
La ciudad aún queda en alerta, los corsarios han regresado a
la Isla Puná, pero pueden regresar.
El Almirante Gheen Huygens Shapenam al ver que los suyos
llegan derrotados y casi toda la tropa mal herida y con gran pérdida
de soldados que han quedado muertos, monta en cólera, quiere man-
dar a la horca a Gubernat, al capitán Gut, y a los oficiales que regre-
saron derrotados, pero varios capitanes lo hacen desistir de ello,
haciéndole notar el desánimo de su gente y lo mal que verán si hace
aquello. Shapenham no ahorcó a los oficiales porque pensó en vol-
verlos a enviar a Guayaquil en un nuevo ataque. Gubernat moriría
poco tiempo después y sería sepultado lanzándolo con honores en
alta mar.
Shapenham no quiere que la situación quede así, aquella de-
rrota no la tolera, ordena a sus capitanes que se alisten que se dará
un nuevo ataque a la ciudad de Guayaquil a vengar esa afrenta. Los
capitanes no quieren ya atacar la ciudad...
El Almirante Shapenham requiere de bastimentos, por in-
formaciones de nativos y de los prisioneros de la isla Puná, sabe que
en determinados lugares cerca a la ciudad de Guayaquil se encuen-
tran haciendas de ganado vacuno, uno de esos sitios es el lugar lla-
mado Sono o Puerto de Sono. Hace que se preparen trescientos
hombres la idea es acosar nuevamente a la ciudad de Guayaquil y
conseguir bastimentos necesarios.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
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Aún estando en la Isla Puná, mientras reparan varios navíos
que están haciendo agua, en reunión los principales oficiales le hacen
saber al Almirante Shapenham que un nuevo ataque no conviene, la
ciudad ya está prevenida y en alerta, más tropa española se sigue su-
mando a la defensa. Shapenham insiste se dará un nuevo ataque.
Pero primeramente deben abastecerse de alimentos y agua, por ello,
Shapenham decide que una tropa de trescientos soldados regresen
por el río y consiga lo requerido.
Los muchos heridos corsarios en la Isla Puná van falleciendo,
menos de cinco lograron sobrevivir a sus heridas (lo dicen los deser-
tores que huyeron en esos días hacia Guayaquil).
La tropa de trescientos corsarios salen al día siguiente, es
decir aproximadamente a las cinco de la tarde del día 28 de agosto
de la Isla Puná ese destacamento irá en búsqueda de bastimentos,
carne y alimentos para la flota. Entre los soldados se encuentra Joan
Pedro, soldado flamenco. (la documentación no indica su apellido).
En la isla Puná, algunos soldados corsarios esperan la opor-
tunidad de escaparse, un inglés logra escabullirse de la guardia y se
huye no lo encontrarán, ha desertado, tras él, en otro momento dos
corsarios más se les escapa. Estos desertores de alguna manera llegan
varios días después hacia los españoles y son retenidos en la ciudad
de Guayaquil. 
En la mañana del día 28 son interrogados por separados los
cuatro prisioneros, los interroga el capitán Conanbut por conocer su
idioma, francés o inglés, son interrogados en presencia del escribano
y de algunos capitanes y del corregidor. El prisionero Phelipe Cano-
billo de Campo es francés, su declaración es la más completa y con-
cuerda con lo que dicen los otros tres prisioneros, como se anota en
la declaración, es por eso que lo declarado por el prisionero Canobi-
llo es la que se toma más en cuenta y es enviada esta declaración a
la Real Audiencia de Quito.
En cartas enviadas a la Real Audiencia de Quito y a Lima in-
formando lo ocurrido, se pide a La Real Audiencia de Quito despa-
che con urgencia más pólvora y municiones. Se espera un nuevo
ataque."...de haber vuelto el enemigo nos preocupaba porque se tenia so-
lamente tres botijas de polvora..."
50

Carlos Bermúdez Marín
424
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
Varios centinelas notifican al corregidor que velas de naves
se observan en dirección acercándose por el río...La alerta es total en
la ciudad.
Por la noche del día 28 de agosto, las barricadas y trincheras
son reforzadas con lo que se puede, están muy escasos de pólvora.
Se preparan para pelear más que con escopetas o bocas de fuego (es
decir, trabucos), con sus armas blancas, espadas, cuchillos, machetes,
picas, etc. 
Aquella noche, amaneciendo al 29 de agosto, debió ser de
gran tensión, están seguros que de presentarse nuevamente la batalla
muchos morirán de la ciudad. Pero no la abandonan. El corregidor
se encuentra con los capitanes y tropa en la Plaza de Armas, se hará
lo mismo que en el anterior ataque, se resistirá en ella. 
Al amanecer del 29 de agosto y no tener a la vista a los ene-
migos, se puede estar seguros que no atacarán al menos ese día nue-
vamente la ciudad. Sin embargo, se tiene noticias de los centinelas y
varios nativos que atalayan el río, que muchas lanchas enemigas se
observan por el Puerto de Sono.
Los trescientos corsarios en sus lanchas se han dividido,
mientras algunas lanchas rastrean varios sitios, dos lanchas se han
dirigido al Puerto de Sono por abastecimiento, esperan capturar al-
gunas reses.
Los corsarios que se han acercado al Puerto de Sono han de-
sembarcado doscientos soldados, el resto se encuentra en las embar-
caciones, algunos exploradores se dispersan en búsqueda de basti-
mentos y vacas, con mucha cautela y temerosos de que pudieran
haber españoles esperándolos, exploradores corsarios que se encuen-
tran en tierra rastrean la zona pero no logran encontrar la cantidad
de vacas que se esperaba hallar, previamente al 27 de agosto, el co-
rregidor había ordenado se recogiese el ganado vacuno hacia el inte-
rior. Los corsarios que capturan a un indio anciano viejo y casi sordo
que lo embarcan a fuerza de las armas. El anciano no les teme y les
hace saber que más españoles están llegando y son más de mil que
los harán salir de estas costas.
50 Parte de la declaración del capitán Toribio de Castro y Guzman. de 43 años de edad. Infor-
maciones Fernando Ordóñez de Valencia.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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Sin embargo, cuatro o cinco corsarios ingleses que se en-
cuentran rastreando el sector logran divisar unas vacas y capturan
dos de ellas, las matan y las llevan arrastrando, a una de las reses la
llevan dos corsarios atada a un caballo, deben haber atrapado algún
caballo por la zona porque se menciona ese detalle en una declara-
ción en el documento que refiero en esta investigación, aquellas dos
vacas las llevan arrastrando hacia el sitio donde se encuentran las
lanchas. El joven Francisco Chaparro los está observando junto con
las tres personas que lo acompañan y un centinela del lugar. 
Los cuatro o cinco corsarios llevan arrastrando las dos vacas,
Francisco Chaparro y los otros tres que le acompañan, montan sus
caballos y con sus lanzas se enfrentan a ellos para impedírselo. Los
corsarios al verlos llegar de sorpresa sin atinar a hacer nada más,
dejan las reses y salen corriendo, los españoles logran agarrar a uno
de ellos mientras los demás corsarios huyen. El prisionero se llama
Joan Pedro.
51

Los corsarios que han desembarcado, llenos de terror pen-
sando que la tropa española les ha llegado de sorpresa, se embarcan
rápidamente en sus lanchas y todos los trescientos soldados se alejan
lo más rápido posible del sitio, ya no desean otro enfrentamiento.
Los corsarios no han hallado mayor cosa que algunas frutas.
En una de estas incursiones, en Tenguel, que era una hacienda pro-
piedad del cacique don Lorenzo Tomalá, tres esclavos negros de
aquella hacienda se embarcan con los corsarios ante la promesa de
libertad, las lanchas regresan hacia la Isla Puná, desalentados por
no conseguir bastimentos. 
En la Isla Puná Shapenham los vuelve a tildar de cobardes.
Ocho corsarios, con la ayuda de un negro de la Isla Puná que había
sido retenido el 25 de agosto,logran desertar de la tropa, se escabu-
llen hacia los bosques y allí se ocultarán hasta que la flota deje la isla.
Hay muchos corsarios que desean desertar, pero no lo hacen porque
son fuertemente vigilados, y porque también le temen a la inquisi-
51 En la documentación, informaciones de Fernando Ordóñez de Valencia, los testimonios in-
dican que se lo cogió prisionero, sólo uno de los testigos menciona que Joan Pedro no corrió
sino que se entregó, quizás pensando desertar, pero se lo considera prisionero no desertor).
Carlos Bermúdez Marín
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ción española, la tropa ya se encuentra desalentada, no desean otro
ataque a la ciudad de Guayaquil.
Más tarde, en reunión con el almirante Shapenham, los ca-
pitanes le hacen saber que un nuevo ataque a la ciudad de Guayaquil
no es conveniente, no se encuentran en posibilidades por la falta de
bastimentos, poca tropa y por la huida y deserción de gente que ya
debe haber informado a los españoles de su situación, además, de
acuerdo a lo que les indicó el negro viejo capturado, a la ciudad ya
habían llegado más de mil hombres. El negro viejo los engañó a los
corsarios, diciéndoles que si volvían los matarían a todos y que
pronto vendrían a la Isla a sacarlos.
El almirante Shapenham sopesa las posibilidades de un
nuevo ataque a Guayaquil y decide que no se hará, repararán pronto
las naves que están haciendo mucha agua y ante el peligro de que la
tropa española se esté organizando para atacar la isla, saldrán pronto
de ella.
Francisco Chaparr
o r
egresa a la ciudad llevando al prisio-
nero Joan Pedro, el cual es interrogado, dice ser flamenco, en la do-
cumentación los testigos indican que es flamenco, unos testigos
mencionan que es inglés, entre ellos el general José de Castro y Guz-
mán y su hermano el capitán Toribio de Castro y Guzmán.
El prisionero Joan Pedro menciona que la flota holandesa, de
acuerdo a lo escuchado, tiene pensado atacar Guayaquil nuevamente
y luego dirigirse hacia Nueva España (México) y Panamá, menciona
la situación de la flota, los enfermos, cuán soldados dispone que no
son más de cuatrocientos hábiles para pelear, y da más detalles que
se confirma con lo antes declarado por los cuatro prisioneros que se
tuvo en la batalla del día 27 de agosto.
El corregidor indica al capitán Toribio de Castro y Guzmán
se envíe carta urgente a Nueva España y a Panamá sobre las inten-
ciones de los enemigos y además prevenir a los galeones que regre-
san luego de escoltar a las naves que llevaron la recaudación desde
El Callao.
Envía estas cartas con mensajeros y dos marineros expertos
que se dirigen hacia la Punta de Santa Elena, también va una carta
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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con instrucciones al cacique Chaudín para que de bastimentos para
la navegación, en la carta se da orden de fletar una pequeña fragata
que es de Pedro Sánchez De Tebo. Todo pagados por el corregidor.
Estas cartas, los mensajeros y los dos marineros van por tierra ya que
el enemigo tiene bloqueada la entrada al río.
En carta a Chaudín, cacique y gobernador de la punta de
Santa Elena, le da instrucciones de cómo proceder ante la amenaza
de un nuevo ataque de la flota enemiga.
La fragata sale el 6 de septiembre desde la Punta de Santa
Elena. En carta enviada a Panamá, el capitán Toribio de Castro y
Guzmán informa además sobre robo de carta del virrey por parte de
los corsarios que atacaron la ciudad. Cartas dirigidas a Nueva Es-
paña (México) y Panamá se envían con el almirante De la Cueva.
En La Isla Puná, entre tanto, todos los marinos corsarios se
esfuerzan reparando sus naves, corre el rumor de que tropa española
pronto vendrán a atacarlos y desean salir y abandonar ya la isla.
El almirante Shapenham en reunión con sus capitanes el 9
de septiembre, se convence que es imposible un ataque serio a las
costas del virreinato, decide que continuarán hacia el norte, esperan
capturar la flota real que debe estar regresando desde Panamá, luego
regresar hacia Chile y establecer su cuartel en espera de los refuerzos
que ya deben estar en camino desde Holanda. Persuadir a los levan-
tados en armas en Chile a que se les unan e interrumpir el tráfico y
comercio español en el Pacífico Sur hasta que lleguen los refuerzos.
La flota corsaria ya lista para zarpar, abandonan la Isla Puná
el 12 de septiembre.
Los corsarios han dejado al indio anciano en la isla, se lleva-
ron todo lo que les sería útil, pero no se menciona en la documenta-
ción que hubiera maltrato a los nativos ni a sus casas, como se lee en
las publicaciones contemporáneas, antes de partir se les dijo a los na-
tivos pobladores que no habían podido escaparse que ellos volverían
una y mil veces más, que estaban aquí para liberarlos de los españo-
les. No querían actuar de otra manera, de quemar el poblado la ima-
gen que querían demostrar sería contraria.

Carlos Bermúdez Marín
428
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
El almirante Shapenham y su flota se dirigió con toda su es-
cuadra a las costas occidentales de Nueva España (México) donde
esperaba hacer presas valiosas. Creía que de vuelta de esta campaña,
podría caer sobre las costas de Chile, efectuar un desembarco formal
en un punto apropiado, y después de batir a los españoles, fundar
un establecimiento en nombre de Holanda.
Esta empresa, ofrecía en la práctica, como debe compren-
derse, las mayores dificultades, e indudablemente los holandeses ha-
brían sufrido un espantoso desastre. Pero ni siquiera persistió
Schapenham en este propósito.
La campaña le ha costado muchos muertos, unos por los na-
tivos de la Tierra del Fuego o por los españoles que defendían las
costas del virreinato del Perú, y otros víctimas de las enfermedades
desarrolladas a bordo por tan larga navegación.
Desde Guatemala se recibe carta fechada19 de noviembre
de 1624, indicando que las naves de los corsarios se han visto por
aquellas zonas del océano.
"...(la armada holandesa)a los 12 de setiembre tomo derrota y viaje
para la nuevaespaña y fue vista navegava por esse rumbo por los pues-
tos de la provincia de guatemala como me lo escribio el conde de la go-
mara presidente y gobernador en aquella provincia con carta de 19 de
nobienbre conque por agora queda alguna seguridad de enemigos por
esta mar..."
52
Las pérdidas para la ciudad de Santiago de Guayaquil se es-
timaron en 1´200.000 pesos (en economía actual cada peso equivale
a 30 dólares). El rey, luego de recibir los informes de varias autori-
dades y jefes militares, reconoció la valiente defensa dada por sus
habitantes.
52 Parte de lacarta de Antonio de Morga, presidente de la Real Audiencia de Quito, al rey di-
ciendo que el virrey le ha encargado la defensa del puerto y ciudad de Guayaquil y prevención
de ataques que se esperaban de los holandeses, y dice que le faltan arcabuces y mosquetes, y
sobre todo dinero.Titular del documento"Sobre la defensa del puerto y ciudad de Guayaquil".
fecha abril 15 de1625 Quito. documento de 6 páginas. incluye la respuesta del rey indicando
entre otras cosas, que ante la amenaza del enemigo y la defensa se estarán enviando mil mos-
quetes y arcabuzes al virrey del Perú para que sean repartidas en las provincias de aquella
parte.ES.41091.AGI/23.12.5.16.7//QUITO,10,R.12,N.157 Archivo General de Indias.
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
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El asedio de la armada holandesa continuaría por la parte de
la América española del Pacífico, aunque ya no es la flota Nassau.
En carta del presidente Antonio de Morga dirigida al rey en el año
de 1628 se informa que el virrey da cuenta de que el 29 de marzo se
han divisado ocho navíos de los enemigos de Holanda por el sector
de Quilca (Perú).
53
Se incluye una carta muy importante para la his-
toria de la ciudad de Guayaquil, el corregidor de la fecha don Fran-
cisco Pérez de Navarrete da informe a Morga de las trincheras y
defensas que se han levantado en la ciudad, las compañías de negros
y mulatos así como de los indios y de los españoles y gente de la ciu-
dad, y se lee muy claramente que hizo una"planchada en forma de cas-
tillo con cestones que la rodean para protección de los artilleros", en donde
ha puesto seis piezas de artillería, cuatro enviadas por el presidente
de la Real Audiencia de Quito y dos que habían en la ciudad y otros
importantes detalles de las trincheras, de ello relato en el anterior ca-
pítulo donde narro la historia de este fortín llamado Planchada. Do-
cumento que hasta la presente fecha no ha sido conocido. La
men ción en forma de castillo es la que hoy se observa, de piedras
compactadas y la referencia cestones indica a las almenas., un cestón
en aquella fecha se refería a un gran cestón hecho de mimbre, caña,
ramas u otros materiales entretejidos en forma cilíndrica, que llenos
de tierra servían de defensa para los soldados del fuego
enemigo."...los pequeñoscestonespueden defender al soldado del fuego
enemigo y servir como de almenas para verlo y hacerle fuego sin ser
visto..."
La descripción completa de los acontecimientos es rica en de-
talles, por razones de espacio aquí hemos hecho un breve resumen.
Mucha más información con sus fuentes y parte de la documentación
transcrita lo pueden encontrar en el libro impreso donde reúno esta
investigación: Guayaquil el Fortín de La Planchada y el Ataque corsario
holandés.
53 Noticias de barcos holandeses y medidas de defensa.ES.41091.AGI/23.12.5.16.1//QUITO,
11,R.2,N.32Archivo General de Indias. 8 pp.
Carlos Bermúdez Marín
430
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
Fuentes
Informaciones de oficio y parte: Fernando Ordóñez de Valencia, general. 232
páginas.Archivo General de IndiasES. 41091. AGI/ 23.12.7.5//QUITO,
50,N.51(El general que dirigió al defensa de la ciudad de Guayaquil con-
tra los corsarios holandeses el 27 de agosto de 1524 ) enlace directo donde
puede ser leído el documento: http://pares. mcu.es/ParesBusquedas/
servlets /ImageServlet?accion=41 &txt_id_imagen=1&txt_rotar=0&txt_
contraste =0&txt_zoom=10&appOrigen=&cabecera=N) 

Informaciones de oficio y partes: Fernando Ordóñez de Valencia, corregidor de
San Francisco de Quito donde fue también capitán de aquellas provincias,
corregidor de Guayaquil que defendió contra los holandeses en 1624 como
teniente de capitán general. Información contenida de 1628-1632. Parecer
de la Audiencia de Lima de 1632 . 

Iournael vande Nassausche vloot (eninglés, Journal of the Nassau Fleet). Ámsterdam:
Jacob PieterszWachter. 1643.(Diario de Adolph Decker) bitácora de la tra-
yectoria seguida por la Flota Nassau y los ataques a la ciudad de Guaya-
quil. (en neerlandés) 
General Fernando Ordóñez de Valencia (quien dirigió la defensa de Guayaquil
contra los corsarios holandeses el 27 de agosto de 1624), documento. Fénix
46, 87-142- Perú. Archivo General de Indias. QUITO,50,N.51.ES.41091
.AGI/23.12.7.5//QUITO,50, N.51 

Año 1624. "a Quito 1624 _ Probanza general que hizo de oficio el general fernando or-
doñez de Balencia de la bictoria que se tubo en la ciudad de santiago de guayaquil
en la vatalla que en ella se dio al henemigo olandes a los 27 de agosto del año de
1624 y de las diligencias y prevenciones de guerra que se a hecho y hizo en servicio
de su magestad antes y despues de la dicha vatalla"importante documento que
a esta fecha no se conoce. 
Brederode, van, Willem; A. Doedens; H. Looijesteijn (2008).Op jacht naar Spaans
zilver, het scheepsjournaal van Willem van Brederode (eninglés, The hunt for
Spanish silver). Uitgeverij Verloren.ISBN9789087040475. (en neerlandés)

Brederode, van, Willem (2008).Op jacht naar Spaans zilver, het scheepsjournaal van
Willem van Brederode. Uitgeverij Verloren. pp. 54-55. ISBN 97890870
40475.(en neerlandés)
 
New Dutch Biographic Dictionary,Hermite, Jr. Jacques l', consultado el 19 de mayo
de 2009. (en neerlandés) 
Guayaquil–el Fortín de la Planchada
y el ataque corsario holandés
BOLETÍN ANH Nº 212 • 377 432
431
Gerhard, Peter (2003).Pirates of New Spain 1575–1742. Courier Dover Publica-
tions. pp.123-124.ISBN0-486-42611-4. 
Trouwnewspaper archive,Had Hermite gewonnen, dan sprak Peru nu Neder-
lands, consultado el 19 de mayo de 2009. (en neerlandés) 

"Colección de Cédulas Reales dirigidas a la Audiencia de Quito" 1601-1660

1625-1. Victoria de Lima y Callao sobre la armada holandesa "Insigne victoria que
el señor Marqués de Guadalcazar, Virrey en el Reyno del Perú, ha alcançado en
los puertos de Lima y Callao contra vna armada poderosa de Olanda despachada
por orden del Conde Mauricio... Auisase tambie de vna declaración que hizo vn
soldado del enemigo... que huyó de su exercito, ante el señor Virrey. a 8 de Enero
deste año de1625." Imp. Sevilla.- Simón Faxardo.- (s.a.) ¿1625? (1). 2 hjs. fol.
inic. grab. (1): Al final del título que ha construído el impresor se lee: "deste
año de1625". DIVERSOS-COLECCIO- NES,26,N.38 . Archivo General de
Indias. 4 páginas. 
Interrogatoriodado al capitán Joan Enrique Conanbut del prisioneroPhelipe
Canobillo, uno de los cuatro capturado en Guayaquil durante el ataque
de los corsarios el 27 de agosto de 1624, declaración tomada en Guayaquil
el 29 de agosto de aquel año."Interrogatorio a Felipe Canobillo, francés"
29 de agosto de 1624.QUITO,10,R.11,N.153. Archivo General de Indias

Carta [del teniente del presidio de Manta al presidente de la Audiencia de Pa-
namá] sobre los diversos intentos de los enemigos de saltar a tierra y los
daños que han hecho (1624. agosto 4, Manta).
Relación de las diligencias hechas en Tierra Firme por el presidente-gobernador
para poner a salvo la plata que llegó del Perú y la tierra en estado de de-
fensa ante la nueva de las naves enemigas que se avistaron en el paraje de
Mala (s.f., s.l.)
Copia de carta del virrey del Perú, marques de Guadalcazar, al presidente de la
Audiencia de Panamá, sobre lo sucedido con la armada enemiga en el
puerto del Callao (1624-05-15. Callao).
Copia de carta del virrey del Perú, marques de Guadalcazar, al presidente de la
Audiencia de Panamá, sobre lo sucedido con la armada enemiga en Pisco
y Guayaquil (1624-07-18. Callao).
Carlos Bermúdez Marín
432
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